viernes, 5 de febrero de 2010

“Mako” Oliveras no piensa en la historia


“Mako” Oliveras sumó su séptimo torneo con Puerto Rico y superó el récord de seis de George Scales
El manager con más títulos en la liga boricua y el segundo estratega con mayor número de victorias en la Serie del Caribe, cree que ha sido un privilegiado en el beisbol

PORLAMAR
Maximino “Mako” Oliveras asegura que como jugador activo era “muy malo, malísimo”, por eso decidió convertirse en técnico hace 25 años. Desde entonces ha protagonizado varias páginas brillantes en la historia del beisbol boricua.
“Yo no he ganado campeonatos”, dice el manager de los Indios de Mayagüez, que acaba de ceñirse su séptima corona en la liga puertorriqueña, un récord en la isla. “Los peloteros son los que han ganado. Son triunfos colectivos, desde los coaches hasta los directivos”.
Oliveras regresa a la Serie del Caribe luego de un lustro y aunque su club perdió los primeros dos encuentros tiene la posibilidad de empatar la marca de más triunfos en el clásico, que ostenta Paquín Estrada (22), y de más cetros, en manos de Félix Fermín (3).
“Nunca pensé que iba a estar en esa posición. Todavía no he caído en cuenta. Dios ha sido muy bueno conmigo, mi mamá Julia Gutiérrez, que está allá arriba, es la me sigue empujando”, destacó.
Oliveras tiene una filosofía sencilla, que no duda en señalar como el secreto de su éxito. “El respeto mutuo se traduce en buena química. Si vamos a llorar, pues lloramos todos. Y si es bailar, lo hacemos todos. Esto es como una familia. Jugamos por el nombre que está al frente del uniforme, no por el número que llevamos en la espalda. Al final del día, gane o pierda el equipo, lo importante es mirarnos al espejo y decir ‘dimos el máximo, aunque estábamos perdiendo 100 a 0’. Hasta el último out quiero el mayor esfuerzo de mis peloteros”.
El ex infielder, de 60 años de edad, célebre por sus reclamos contra los árbitros, intenta aplicar en el terreno las enseñanzas de su mentor más influyente. “José Antonio Pagán, que jugó varios años en las mayores, era un manager que te hacía sentir parte del equipo. Es lo que trato de hacer. Darle importancia a los jugadores, porque sin ellos no existirían los dirigentes, el público, ni los periodistas deportivos. Hay que darle gracias a Dios por los peloteros”.

“¿De dónde eres?”
“Mako” Oliveras ha asistido a siete Series del Caribe, como piloto, pero recuerda una en especial. “La del 2000, cuando ganamos invictos con Santurce”, sonríe. “Trajimos contra Dominicana a (Saúl) ‘Monaguillo’ Rivera, que era un bebesito (22 años de edad), para tratar de hacer un truco de esos en los que parece que vas a embasar al bateador (por boleto) y el catcher se agacha con el último envío. Por poco sacamos al tipo out. Luego, con las bases llenas, vino a batear Adrián Beltré. Regresé al montículo para preguntarle: ‘¿De dónde eres?’. Rivera contestó ‘de La Perla’. Entonces le dije: ‘la gente de allí tiene cojones, ¿verdad?, pues mete cojones y saca a este’”.
Beltré fue dominado con un roletazo al cuadro y con ese batazo terminó la amenaza dominicana.

ElDato
“Mako” Oliveras sólo ha ganado uno de los últimos ocho partidos que ha dirigido en las dos más recientes Series del Caribe a las que ha asistido, pero suma 18 triunfos, la segunda cifra más alta del torneo. En 1993 (México) y 2000 (República Dominicana) guió a Santurce a los cetros del Clásico Caribeño.
 
Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 05 de febrero de 2010

sábado, 3 de octubre de 2009

Bryce Harper: “Soy un bulldog en el terreno”


El receptor y jardinero apunta como la primera escogencia del draft de las grandes ligas en 2010

El zurdo cubano Omar Luis Rodríguez levanta la cara para dar un vistazo al corredor de primera y comienza sus movimientos de entrega al plato, sin vigilar al hombre que amaga en tercera. El envío cae ligeramente afuera para el receptor Onel Vega, que apenas puede bajar la mascota sorprendido por la velocidad de Bryce Harper, que se desliza en la goma a salvo para apuntarse un inesperado robo, que amplía la ventaja de Estados Unidos 2-0, en la primera entrada. Harper se sacude el uniforme y celebra con sus compañeros al llegar al dugout.
“Soy un bulldog”, dice seguro de sí mismo la nueva maravilla del beisbol, que con apenas 16 años de edad es señalado por los expertos como la posible escogencia número uno del próximo draft de las grandes ligas, en junio de 2010. “¿Sabes algo? Cuando estoy en el terreno, juego con la misma intensidad que tuvo Pete Rose. Si hay algo que pueda describirme es eso. Salgo a ganar, a jugar duro. Esa es la única manera como entiendo este juego”. Harper es el foco de atención de toda la industria del beisbol y la principal figura del Campeonato Panamericano Juvenil sub-18 -clasificatorio al Mundial de Thunder Bay, Canadá, en 2010- que se juega en el estadio Daniel “Chino” Canónico de Barquisimeto.
“Es un gran compromiso (ser considerado como primera escogencia del draft de 2010)”, destaca Harper, que batea a la zurda y mide 1.93 metros de estatura. “Sólo tengo que seguir trabajando para que las cosas no cambien. Terminar este torneo, regresar a Estados Unidos y esperar a ver qué ocurre. Sería grandioso. Desde los cinco años mi sueño ha sido jugar algún día en las mayores. Espero estar allí pronto”.
Harper no ha tenido suerte con el madero en el partido que enfrenta a los dos invictos del torneo, pero ha guiado muy bien desde la receptoría a Cody Buckel durante cinco entradas. En el inicio del séptimo inning, la pizarra muestra al equipo estadounidense con ventaja de 3-2, contra Cuba.
Con un certero disparo liquida en segunda en intento de robo a Yandi Díaz, mientras que en el octavo cierra la entrada y evita que los antillanos fabriquen un racimo de más de tres anotaciones, con otro potente disparo a segunda. Esta vez lo hace sin pararse de su posición.
“Es un atleta”, sostiene Rolando Petit, supervisor de scouts para Latinoamérica de los Bravos de Atlanta, uno de los espectadores del encuentro. “¨Posee las cinco herramientas y habilidades que están por encima de su edad. Tenía tiempo que no disfrutaba de un juego como el de hoy. Lo había visto jugar en el jardín central, pero es un gran receptor. Me impresionó muchísimo. El corredor estaba a tres pasos de la base cuando sacó la bola de la mascota y lo retiró con comodidad, estando de rodillas”.
Harper también disfruta esa intensidad. Lo demuestra en cada lance.
“Su brazo está por encima del promedio, buena velocidad de piernas, puede batear para promedio y un poder sorprendente. Es un virtuoso con el guante”, agrega Petit. “Posee todas las cualidades para ser seleccionado primero”.
El partido termina con ventaja de 8-5 para la escuadra norteamericana. Harper vuelve a entusiasmarse con el tema del draft y cuando escucha el nombre de los Nacionales de Washington, el equipo que terminará con peor récord en las mayores y tendrá la prioridad para escoger en la primera vuelta.
“Bueno, sí. Con ellos está (Stephen) Strasburg y tal vez algún día yo pueda recibirle algunos partidos. Sería divertido”.
El año pasado, como parte de la selección sub-16 de los Estados Unidos, se erigió como el Jugador Más Valioso del Campeonato Panamericano de México, luego de lanzar el undécimo inning para asegurar la victoria decisiva de su club 3-1, contra Cuba. Además encabezó a sus compañeros en promedio (.571), jonrones (4), slugging (1.214), porcentaje de embasado (.676) y bases robadas (6 en 6 intentos), en 8 desafíos.
“Uno de los cuadrangulares que conectó fue impresionante”, recuerda Petit, que también asistió a ese evento. “Este chico está para grandes cosas. Hay que verlo jugar. Todo lo hace con mucha naturalidad. No tengo dudas de que pronto lo veremos en las grandes ligas”, tercia el arubeño Erick Mohamed, director técnico del panamericano.
Harper tampoco alberga dudas. “Quiero seguir trabajando para ser el mejor. Quiero más y más. Siempre aspiro a más. Es algo que no está en mis manos, pero me esfuerzo para ponerme en una posición que me lleve rápido a las mayores. Tal vez en un par de años. Quiero ser el mejor sin importar cómo”. ¿Le falta algo por aprender? “Bueno, todo. Cada vez que estoy en el terreno quiero mejorar mi bateo, el corrido de bases, mi defensiva. Sólo así puedes ser el mejor”.

El siguiente paso
Bryce Harper ha sido comparado con Justin Upton, Alex Rodríguez y Ken Griffey hijo, con la particularidad de que exhibe habilidades que aquellos sólo desarrollaron cuando estaban en la universidad, de acuerdo con un reporte de Sports Illustrated. Por eso sus padres, Ron y Sheri, quieren someterlo a un examen de desarrollo educacional general (GED, por sus siglas en inglés) que le permita obtener una credencial para inscribirlo en un junior college, a finales de este año. Eso le permitiría enfrentar rivales de mayor nivel que en la secundaria. Algo que ayudaría al joven maravilla a ir con más experiencia al draft de 2010.


El Dato
Brice Harper, originario de Las Vegas, fue la portada de Sports Illustrated en junio pasado, un mes en el que todos los medios hablaban de Stephen Strasburg, la primera escogencia del draft este año.






Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 3 de octubre  de 2009

lunes, 7 de septiembre de 2009

Yorman Rodríguez responde a las expectativas


A poco más de un año de su firma, el novato millonario hace ajustes y se abre paso en el sistema de granjas de los Rojos de Cincinnati

Yorman Rodríguez ya juega con niños en un liga amateur, tampoco luce como el adolescente que hace poco más de un año se convirtió en una celebridad, luego de recibir 2,5 millones de dólares por estampar su firma en un contrato de los Rojos, el incentivo más alto para un venezolano en la historia del beisbol. El jardinero, que el pasado 15 de agosto cumplió 17 años, comienza a tener la apariencia del pelotero que proyectaron los scouts de Cincinnati.
“Estamos muy contentos con su desarrollo. Está jugando a un nivel más alto del que esperábamos”, comentó vía telefónica Tony Arias, director de scouts para Latinoamérica de los Rojos, responsable de reclutar al nativo de Ocumare de la Costa. “No ha deslucido jugando con peloteros de más de 20 años de edad”.
Rodríguez inició la temporada en la Liga de la Costa del Golfo, el circuito de menor nivel en el sistema de granjas de las mayores, que se juega en los complejos primaverales de Florida, a donde son enviados los peloteros de primer año. Pero luego de 22 encuentros, el aragüeño fue ascendido al Billings, de la Liga de los Pioneros, donde se reúnen peloteros provenientes del draft universitario y jóvenes con experiencia de por lo menos dos años como profesionales.
“Ha respondido bastante bien. Por primera vez en su vida está enfrentado a lanzadores de esta categoría, que aunque son novatos tienen mucha más experiencia. Físicamente, Yorman es otra persona. Ha estado aquí (en Estados Unidos) desde febrero, siguiendo un programa para fortalecer su cuerpo. Cuando llegó estaba muy flaco”, agregó Arias.
Rodríguez mide 1,90 de estatura y pesa 83 kilos. Ha mejorado su velocidad y alcance en los jardines, mientras que sigue haciendo ajustes a la ofensiva.
“Ha tenido altibajos. Algo que es normal. Debe adaptarse a la curva, un envío al que nunca antes se había enfrentado y practicar más, ensayar, para mejorar el contacto. En sus primeros tres encuentros con el Billings conectó dos jonrones, pero la liga no es tan fácil. Tal vez esté algo cansado por la carga de trabajo. Pero estamos muy contentos con él”.
La consistencia sólo se logra con el juego diario, cuando el pelotero adquiere la capacidad para ajustarse. Ese sentido, Rodríguez ha sido como una esponja al momento de acercarse a estos conceptos.
“A la defensiva no tiene problemas. Cuando no lee bien un batazo su velocidad le permite corregir y llegarle cómodo a la pelota. La última vez que revisé las estadísticas tenía cinco asistencias. Una muestra de su potente brazo. Está en el camino indicado”, insistió Arias.
El calendario del Billings finaliza el viernes y el sábado Rodríguez regresará al país para descansar hasta el 21 de octubre cuando tendrá que reportarse a la Liga Instruccional. “Verá curvas y más curvas. En eso va a trabajar”, reveló Arias.
“Ha tenido un gran verano. Lo ha hecho muy bien tanto en la Costa del Golfo como en la Liga de los Pioneros. Estamos muy satisfechos con su trabajo”, agregó Terry Reynolds, director de desarrollo de peloteros de Cincinnati.
Es posible que en 2010 Rodríguez sea asignado al Dayton, la filial clase A suave de la organización.
“Todo va a depender de él. Incluso, es posible que pueda ir a Liga Paralela en Venezuela (con Magallanes) para cerrar el invierno. Con los jugadores de posición no hay tantas restricciones como pueden tener los pitchers. Vamos a ver si no se siente cansando. Nunca antes había aparecido en tantos partidos”.
Hasta ahora, el talento de Rodríguez no parece tener techo y Cincinnati, paciente, aguarda por su futuro.

Portillo y Domoromo se adaptan
Otros dos adolescentes, de 16 años, se hicieron célebres el 2 de julio de 2008, reclutados por los Padres, con bonos récords para esa organización en el país: El derecho Adys Portillo ($2 millones) y el patrullero Luis Domoromo ($1,25 millones). Ambos han avanzado lo suficiente para justificar la inversión de los religiosos, pero su transición al beisbol profesional no ha sido fácil.

Adys Portillo
“Adys comenzó trabajando en su mecánica y eso le causó problemas de control. Era un ajuste necesario para mejorar la localización de sus envíos”, explicó Yfraín Linares, supervisor de scouts de San Diego en Venezuela.
Portillo terminó con récord de 1-9, con 5.13 de efectividad en la Liga de Arizona.
“Estaba dejando los envíos en medio del plato, de allí sus resultados negativos. Pero la recta llegó a medírsele en 95 millas por horas, mientras que fue constante entre las 92 y 94 mph. Su lanzamiento quebrado ha mejorado y el cambio es average. Aunque lo más importante es que a sus 17 años de edad asimiló muy bien la transición al beisbol profesional”.
Ahora irá a la Liga Instruccional y posiblemente comience en 2010 en un circuito para novatos avanzados.
Domoromo golpeó para .247, con 2 dobles, 7 triples, 1 jonrón y 25 empujadas en 65 encuentros de la Liga de Verano Dominicana.
Luis Domoromo
“La organización no quiso enviarlo a un circuito en Estados Unidos en el que se enfrentaría a rivales de más de 20 años de edad, por eso fue a Dominicana. Estamos trabajando para que extienda su swing y tenga un movimiento más fluido para su banda como bateador zurdo. Además, debe mejorar su velocidad de manos. Es un bateador natural de la banda contraria, del centro a la izquierda. Su promedio no refleja lo bien que le pegó a la bola. Es un bateador de líneas, de pasillos. Tiene buen alcance en el jardín central y exhibió un potente brazo que le permitió hacer varias asistencias”, explicó Linares.
El técnico aseguró que podría comparársele con Bob Abreu. “Fue el pelotero que vio más pitcheos en la liga, entre seis y siete por turno. Un joven de esa edad (17 años), con una idea tan clara de la zona de strike, tiene un gran futuro”.

Exicardo Cayonez 
hace ruido
El jardinero izquierdo Exicardo Cayonez firmó con los Piratas sin mucha publicidad el 2 de julio del año pasado, pero recibió el bono más alto ($400.000) que ha entregado Pittsburgh en Latinoamérica. Un incentivo que retribuyó con una sólida temporada en la Liga de Verano de Venezuela.
Cayonez, que mide 1,83 metros de estatura y cumplirá 18 años de edad el próximo 9 de octubre, fue una de las claves para que el equipo de los bucaneros accediera a su segunda final consecutiva en el circuito para novatos.
Cayonez ligó para .302, con 18 dobles, 2 triples, 1 jonrón, y 34 remolcadas en 65 encuentros. Su promedio de embasado fue de .396 y se ponchó una vez cada 7 turnos (30 K en 205 VB), mientras negociaba 23 boletos.
“Es un chico atlético, que usa todo el terreno para conectar sus batazos. Tiene un swing corto y rápido. Su bate lo llevará a las mayores”, comentó un scout de la Liga Nacional.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 7 de septiembre de 2009

domingo, 31 de agosto de 2008

Promesa de oro


El jardinero central Yorman Rodríguez, el adolescente que recibió el bono más alto de la historia para un venezolano por firmar con un equipo de grandes ligas, quiere volver a colocar en el mapa beisbolístico a Ocumare de la Costa, como una vez lo hizo David Concepción

Poco después de nacer en 1992, Yorman Rodríguez se convirtió en el consentido de su abuelo Froilán Quintín Rodríguez, un gran aficionado al beisbol.
Yorman muy pronto comenzó a mostrar aptitudes para el deporte y el patriarca familiar no dudó en darle un guante y una pelota. Froilán, originario de Ocumare, hoy un municipio autónomo del estado Aragua conocido como Ocumare de la Costa de Oro, era un seguidor de la Gran “Maquinaria Roja” de Cincinnati y en especial de su paisano David Concepción, en la década de los años 70. Así que cuando su nieto comenzó a destacar por encima de todos los chicos de su edad, lo imaginó vestido con el uniforme de Cincinnati, brillando en el terreno que una vez se rindió a los pies del “Rey”, el mejor campocorto de su generación.
“Mi abuelo siempre me nombraba ese equipo y desde que me llevó a jugar beisbol en el estadio David Concepción (en Ocumare) con (club) los Costeños, compartimos ese sueño”, recordó Yorman, de 16 años de edad, que hace dos semanas firmó con los Rojos por un bono de 2,5 millones de dólares, el incentivo más alto que haya recibido venezolano alguno en la historia del beisbol.
“Se lo debe a su abuelo, porque no le gustaba levantarse temprano, para ir a jugar pelota”, lo delató María Osorio, su abuela. “Daba guerra para levantarse. Era un dormilón”.
Yorman pronto tuvo que viajar a Maracay, para medirse en una liga de beisbol menor con mayor nivel. “Teníamos que ir al (estadio) Julio Bracho y los juegos eran a las nueve de la mañana. Por eso teníamos que irnos muy temprano para agarrar el autobús. Todos los sábados mi abuelo me levantaba a las seis y yo quería seguir en la cama. Pero una vez despierto, salía corriendo para alcanzar a mi abuelo en la parada”, se defendió el jardinero central, dotado con las cinco herramientas exigida en el beisbol y de cualidades atléticas únicas, de acuerdo con la opinión de los entendidos.
“Cuando salía uniformado, se contentaba. Era otro al llegar a la parada del bus”, asintió doña María.

Un día decisivo. Fue en el Julio Bracho, en un campamento del que serían escogidas las selecciones municipales del estado, donde lo vio por primera vez Ciro Barrios, un cazatalentos, que prepara a jóvenes promesas en la academia CiroSport, con base en Turmero.
“No podías dejar de observar sus movimientos, con apenas 12 años era muy suelto, se desenvolvía muy bien en el terreno”, explicó Barrios.
El 15 de agosto, cuando se convirtió en elegible para convertirse en profesional, concluyó un largo proceso. Las 30 organizaciones de grandes ligas lo observaron. Los Rangers de Texas lo llevaron a República Dominicana para probarlo juntos a profesionales de primer y segundo año en la liga veraniega de ese país. Yorman pasó la prueba. Pero finalmente los Rojos se llevaron el gran premio. El aragüeño era el jugador de posición de más talento en el mercado internacional de agentes libres.
“Mi abuelo no pudo verlo. Imagino lo feliz que estaría... Los Rojos, el equipo de sus sueños, por eso nos decidimos por Cincinnati”, dijo Yorman.
Froilán Quintín Rodríguez falleció hace cinco meses, a causa de una falla cardiaca, tras una operación de vesícula.
“Al menos supo que estaba bien encaminado. Él lo acompañó cuando Magallanes lo firmó el año pasado. Seguro lo está viendo en este momento”, secundó doña María.
Ahora comienza una nueva etapa en su vida. El 10 de septiembre viajará a la Liga Instruccional en Sarasota (Florida) allí estará por unos 20 días, luego el próximo mes de febrero irá a los entrenamientos de primavera de los Rojos y allí será asignado a su primer equipo de ligas menores.
“Será difícil estar tanto tiempo separado de mi familia, pero sólo será cuestión de distancia, siempre estarán presentes”, aseveró el jardinero, que tiene otros cuatro hermanos, producto de la unión entre Froilán Rodríguez y Carmen Aracelys Vásquez.
Estará protegido por San Sebastián, el patrono de Ocumare, y Don Juan de Las Cuatro Esquinas. “Siempre lleva la cruz de plata que le regalé. Está bendecida por Don Juan”, tercia en la conversación Edwin Colmenares, padrino de Yorman.
En tres o cuatro años le esperan las mayores y más titulares de prensa. “Si Dios quiere”, sonrío Yorman, que no luce muy diferentes a los demás chicos del lugar, con bermudas de bluejean, franela a rayas y zapatos deportivos. Sólo que ahora es una celebridad.
En Constancia II, la zona donde vive, cualquier lugareño lo conoce, como una vez ocurrió con el “Rey”. "A dos cuadras, pasando el estadio David Concepción. Allí está la casa. Ahí lo encuentran”, señaló un paisano, que arreglaba su vieja camioneta Ford.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 31 de agosto de 2008

sábado, 16 de agosto de 2008

Pacto entre Rodríguez y Cincinnati cerró en 2,5 millones de dólares


Bono récord por la firma de un venezolano. El jardinero central viajó ayer a República Dominicana, donde será chequeado en la academia de los Rojos

Yorman Rodríguez hizo historia el viernes. El jardinero recibió 2,5 millones de dólares por estampar su firma con los Rojos de Cincinnati, el bono más alto que pelotero venezolano alguno haya recibido y el más importante de la organización en Latinoamérica.
El joven jardinero central se convirtió en elegible para firmar un contrato profesional pasada la medianoche del viernes, cuando cumplió 16 años de edad, y el reporte inicial de la transacción fue estipulado en $2,7 millones, una cifra que también representaba un récord para criollos. Pero el pacto terminó sellándose por $200 mil menos, de acuerdo con José Fuentes, coordinador de scouts de los Rojos en Venezuela.
“Lo importante es que Yorman pertenece a la organización y que su nombre será recordado por mucho tiempo”, aseguró Fuentes.
Rodríguez, originario de Ocumare de la Costa, estado Aragua, fue observado por las 30 organizaciones de las grandes ligas. Cincinnati había perdido la carrera por la firma del lanzador derecho Michael Inoa, de 16 años de edad, el pasado dos de julio, cuando se abrió el periodo internacional de firmas, a manos de los Atléticos de Oakland, equipo que terminó dándole al dominicano un bono sin precedentes para un jugador latino ($4,25 millones). Así que los Rojos no podían darse el lujo de dejar pasar la oportunidad de asegurar a Rodríguez, que también escuchó ofertas de siete cifras de Azulejos de Toronto y Rangers de Texas.
“La firma es un gran éxito para los Rojos”, enfatizó Tony Arias director de scouts en Latinoamérica de los Cincinnati. “En los últimos dos años nuestra política para seleccionar talentos en la región ha sido mucho más agresiva y queremos formar parte del empuje que está teniendo Venezuela. Ahora mismo no escatimamos en recursos para conseguir a los peloteros disponibles donde quiera que se encuentren. Yorman era el jugador de posición con mejores aptitudes en el mercado internacional de agentes libres”.
“Confiamos en el programa que han estado desarrollando los Rojos en su sistema de granjas y la posibilidad que tiene Yorman de llegar a las mayores en unos tres años”, agregó Ciro Barrios, que se encargó de preparar al prospecto durante los últimos cuatro años, en la academia CiroSport de Turmero.

Todas las herramientas. Rodríguez, de 1,90 metros de estatura y 82 kilogramos de peso, está dotado de las cinco herramientas y puede hacer “cualquier cosa” en un terreno de juego, de acuerdo con el reporte de Cincinnati.
“Es un chico especial”, aseveró Arias. “En la escala del 20 al 80 (que utilizan los scouts para medir las habilidades de los peloteros), tiene 80 en velocidad, una calificación reservada para jugadores de élite, mientras que el resto (contacto, poder, brazo y defensa) podríamos ubicarlo en 60, con posibilidad de mejorar. Sus habilidades atléticas son tales que podría jugar en cualquier posición, pero ahora mismo lo vemos como un centerfield".
Rodríguez viajó ayer a República Dominicana para ser chequeado en la academia de los Rojos y el 10 de septiembre se reportará a la Liga Instruccional de la organización en Sarasota (Florida).
“Luego lo veremos en los entrenamientos de primavera del próximo año y allí decidiremos su asignación de ligas menores”, anunció Arias.

Mi sueño es emular a David Concepción”
Froilán Quintín Rodríguez, abuelo de Yorman Rodríguez, fue un gran aficionado de la Gran Maquinaria Roja y en especial de su paisano David Concepción, en la década de los años 70. Así que cuando su hijo Froilán Rodríguez y Carmen Aracelys Vásquez concibieron a Yorman, el gran anhelo del patriarca fue llegar a ver uniformado a su nieto con los Rojos de Cincinnati. “Mi abuelo siempre habló de eso y desde que me llevó a jugar beisbol en el estadio ‘David Concepción’ en Ocumare de la Costa, comencé a trabajar para cumplir su sueño. Lamentablemente falleció y no pudo ver mi firma, pero por él y mi familia estoy aquí hoy”, comentó Rodríguez, vía telefónica, minutos antes de tomar un avión con rumbo a República Dominicana, tras recibir el bono más jugoso en la historia para un venezolano.
“Desde hace tres años estamos siguiendo a Yorman”, confesó Tony Arias. “Para nosotros es un gran orgullo firmar un chico de Ocumare de la Costa, donde nació David Concepción. Esperamos poder fundar las bases de una nueva Maquinaria Roja con este muchacho”.
“Una vez fuimos a ver a David al estadio. Daba una clínica. Todos los que jugábamos pelota fue a verlo. En Ocumare lo admiramos y mi sueño es ser como él. Voy a trabajar duro para lograrlo en poco tiempo”, enfatizó Rodríguez.
Concepción fue el mejor campocorto de su generación y un icono en Cincinnati. Su número 13 fue retirado por los Rojos en el Great American Ballpark el 25 de agosto de 2007.

Esta nota, con algunas modificaciones para este blog, apareció publicada en el diario El Nacional el 16 de agosto de 2008

sábado, 12 de julio de 2008

“Disfrutaré del partido en el Yankee Stadium”


Jesús Montero feliz de estar en el Juego de Futuras Estrellas. El cotizado receptor será el único representante de los Yanquis en el desafío que se disputará en Nueva York

La alegría de Jesús Montero podía percibirse a través del hilo telefónico, apenas comenzó a hablar sobre su participación en el Juego de Estrellas, al que fue convocado para formar parte del equipo Resto del Mundo, que mañana domingo enfrentará a la selección de Estados Unidos en el histórico Yankee Stadium.
“Nunca imaginé que estaría allí. Será algo inolvidable y pienso disfrutarlo al máximo”, comentó el receptor desde Charleston, donde juega para la sucursal clase A media de los Yanquis de Nueva York. “Hasta ahora todo ha pasado muy rápido. Es mi segundo año como profesional y me encuentro en esta posición”.
“Cuando me enteré de la noticia no lo podía creer”, recordó el joven carabobeño que el próximo mes de noviembre cumplirá 19 años de edad. “El manager (Torre Tyson) convocó al equipo a una reunión y pensaba que nos iba a regañar por algo. Entonces hizo el anuncio. Todos mis compañeros me felicitaron”.
Foto Charleston Riverdogs
La sede de los RiverDogs, el equipo de Montero, es el Joseph P. Riley Jr. Park, conocido como “The Joe”, con capacidad sólo para 6.000 personas.
El Yankee Stadium tiene 57.545 asientos. Un escenario imponente y tal vez intimidante para un joven como Montero. “Nunca he estado frente a tanto público. En los entrenamientos de primavera participé en un encuentro en el Legends Field (que puede albergar a 11.000 aficionados), pero nunca con tanta gente. No imagino que sentiré, pero seguro que mi papá (Jesús Montero) va a llorar. Su sueño era ver un partido en Nueva York y se cumplió, justo antes que demolieran el estadio. Y yo voy a estar allí. Es una gran alegría”, recalcó.

Millonario en talento. Montero está comenzando cumplir con las expectativas que generó hace dos años, cuando los neoyorquinos le dieron un bono de 1,6 millones de dólares sólo por firmarlo. Para ese momento el segundo incentivo más alto que otorgaba una organización de grandes ligas a un venezolano.
En 2007 debutó en la Liga de la Costa del Golfo, un circuito para novatos, y en 33 encuentros ligó para .280, con 3 jonrones y 19 remolcadas. Este año aparece entre los mejores bateadores de la Liga del Sur del Atlántico y encabeza a los RiverDogs en todas las categorías ofensivas, incluyendo promedio (.301), hits (101), dobles (23), jonrones (9), empujadas (52), porcentaje de embasado (.352) y slugging (.449).
“Todos los días salgo a dar lo mejor de mí, para seguir aprendiendo y mejorando”, recalcó para explicar la clave de su éxito. “Por eso espero que en el futuro tenga muchos más juegos en el Yankee Stadium”.
Los Yanquis también. Ahora mismo, Montero aparece como el principal prospecto de la receptoría y el sexto en toda la organización.
En un par de años más podría hacer su debut en las grandes ligas si sigue progresando como lo ha hecho hasta ahora.
Jorge Posada firmó un contrato durante el receso de temporada por cuatro años, pero por primera vez en su carrera fue colocado en lista de lesionados a causa de una dolencia en el hombro y tal vez al final de la zafra requiera una intervención quirúrgica. Con esa incertidumbre en la receptoría, Montero es visto como un seguro de vida en el mediano plazo.
Al menos está siendo preparado para eso. Todo dependerá de la velocidad de su desarrollo y la madurez que muestre durante el proceso.
“Lo importante para mí es seguir tomando turnos y adaptarme. Nunca antes había jugado tantos encuentros (86 hasta el jueves) y creo que me ha afectado un poco. Asimilar esa carga, es parte del trabajo que estoy haciendo”, resaltó.
Para evitar el exceso de cansancio, el plan de los Yanquis este año fue alternarlo detrás del plato durante toda la campaña con Austin Romine, otro prospecto de la posición, de grandes habilidades defensivas.
“Al principio estuvo lesionado y por eso tengo muchos más turnos que él, pero últimamente nos hemos repartido el trabajo y eso me ha ayudado”, indicó.
Como todo jugador joven, la consistencia llegará con el tiempo y la fortaleza para afrontar los rigores de ser receptor, pero el venezolano ha podido superar baches en su ofensiva que lo llevaron a caer por debajo de la línea de .300 y a mejorar con la mascota.
“Tuve que hacer ajustes en el plato, el pie izquierdo lo estaba dejando muy adelante cuando iniciaba el swing y lo he estado corrigiendo. También pienso que los lanzadores comienzan a conocerme y ahora me están lanzando pegado. Las rectas adentro me hacen mucho daño y los envíos quebrados. Pero la ofensiva siempre ha sido más fácil para mí. Me estoy concentrando más en mi defensa. El receptor debe controlar todo el juego, ordenar a los jardineros, hacer asistencias, lanzar a las bases y, lo más importante, guiar a los lanzadores. Hasta ahora estoy muy contento con mi trabajo”, puntualizó Montero, que apenas ha cometido tres errores en la temporada.
El careta además ha retirado a 18 de los 77 (23%) contrarios que han intentado robar una almohadilla. Números muy superiores a los que dejó en 2007, cuando apenas capturó a 3 de 32 (9%). A esto hay que agregar que el Charleston encabeza la liga en efectividad (3.02) y blanqueos (10), algo que al menos en parte es producto de su desempeño.
“Mi comunicación ha sido muy buena con los lanzadores y el manager siempre ha dejado que maneje los partidos. Es la forma como me gusta hacerlo. Pocas veces pide las señas desde el dugout y eso cada vez más me ayuda a ganar confianza al momento de llamar el juego. Para eso estoy aquí, para mejorar. Y si Dios quiere estaré en poco tiempo en las grandes ligas”.
Las probabilidades lo favorecen. Hasta 2007, el 73% (33 de 45) de los venezolanos convocados al Juego de Estrellas Futuras llegó a las mayores.

En la portada de Baseball America
La gran temporada de Jesús Montero explica por qué será el único representante de los Yanquis en el Juego de Estrellas Futuras y por qué el prestigioso semanario Baseball America lo escogió para ilustrar la portada de su segunda edición de julio, que el lunes saldrá a la venta en EE UU. “Agradezco mucho la atención que estoy recibiendo porque eso significa que mi trabajo en el terreno se está viendo”, comentó el receptor. Es la segunda vez que Montero aparece en un trabajo del semanario, pero la primera en la que recibe un despliegue tan importante.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 12 de julio de 2008

jueves, 3 de julio de 2008

Dos que valen oro

Adys Portillo y Luis Domoromo abrieron con éxito el mercado de agentes libres, con récords en bonos por sus firmas

El zuliano Adys Portillo se convirtió ayer en la noticia más importante de la apertura del mercado internacional de agentes libres para las grandes ligas en el país, tras lograr una firma histórica con los Padres de San Diego.
Portillo, considerado el segundo mejor prospecto de pitcheo en Latinoamérica, pactó por 2 millones de dólares, el bono más alto que una organización de las mayores le ha otorgado a pelotero criollo alguno, superando el incentivo de $1,8 millones que recibió Miguel Cabrera, de los Marlins de Florida, el 2 de julio de 1999.
El inédito acontecimiento se completó con la no menos importante firma del jardinero del estado Portuguesa Luis Domoromo, quien se hizo de $1,25 millones también pagados por los religiosos.
El contrato de Portillo comenzó a fraguarse desde hace casi un mes, pero la cifra con la que se cerró el trato tomó por sorpresa al adolescente de 16 años, originario de los Puertos de Altagracia, una pequeña población de la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia.
“Es un gran orgullo”, aseguró el derecho. “Realmente no me esperaba que fuera el bono más alto para un venezolano. Le doy gracias a Dios, a mi familia por tantos sacrificios, a mi agente y a los Padres”.
El acuerdo es, hasta ahora, el segundo bono más rico en la historia para un lanzador de la región, sólo superado por el dominicano Michael Inoa, que ayer recibió $4,25 millones de los Atléticos de Oakland. Antes de 2008, el diestro quisqueyano Ricardo Arambolés era el único pitcher que se ubicaba entre los 10 bonos más altos para latinos, con $1,52 millones por los Yanquis en 1998; y apenas tres peloteros de posición –sin incluir a los cubanos– habían recibido cheques por 2 millones de dólares o más, todos provenientes de República Dominicana.
Portillo podría hacer su debut en las mayores en unos tres años. “Por eso nos decidimos por San Diego, la organización que mejores condiciones nos ofrecía para desarrollar su talento y llevarlo a la gran carpa", comentó Adys Portillo padre. “No se trataba sólo de dinero, sino de todo el paquete.
Los Yanquis nos ofrecieron 600 mil dólares más, pero no era el perfil de equipo que estábamos buscando”.
Además de los Yanquis, entraron en la puja Filis, Rangers, Marineros y Cardenales.
“No le das esa cantidad de dinero a un chico para tenerlo en ligas menores por mucho tiempo”, agregó el representante del zuliano, Pete Kieffer. “Tiene una mezcla de gran talento con una excelente actitud para aprender y mentalmente posee una gran fortaleza. Esa combinación siempre lleva al mismo destino: las mayores”, resaltó el estadounidense, que descubrió a Portillo en 2006, en una práctica con las Águilas del Zulia, club del que es reserva en la liga venezolana.
Portillo, que mide 1,94 metros de estatura, es producto de las Pequeñas Ligas.
“Es un futuro abridor de grandes ligas, que se moverá rápido en el sistema de granjas. Un gran competidor, proyecta como número dos en una rotación, con posibilidad de ser número uno”, destacó Yfraín Linares, supervisor de scouts de San Diego en Venezuela. “Posee un movimiento fluido del brazo y un gran repertorio. Coloca sus envíos alrededor del plato, con muy buen comando. Su recta es explosiva, de 90-94 millas por hora, que combina con una curva rápida (70-74 mph) que se mueve y un cambio, que puede poner en la zona baja, de 80-82 mph”.

Jardinero talentoso. Domoromo, originario del pueblo La Misión, cerca de Turén, batea y lanza a la zurda.
“Hace dos años, con apenas 14 años ya era atlético, de ágiles movimientos y un gran brazo en los jardines”, recordó su representante Carlos Olivo.
“Posee gran habilidad para jugar en el jardín central, con brazos y piernas largas, buena velocidad (6,8 segundos en las 60 yardas) y capacidad para conectar líneas por los callejones. Todo depende de cómo se desarrolle, pero podría soltar entre 20 y 25 jonrones en las mayores, con promedio de .270 a .290 y más de 80 remolcadas”, proyectó Linares.
Las contrataciones fueron realizadas por Félix Feliz, coordinador de scouts en Latinoamérica de San Diego.
Portillo y Domoromo serán presentados oficialmente por San Diego a finales de mes en el Petco Park, hogar de los Padres.

Otros nombres interesantes
Nunca un 2 de julio había sido tan exitoso para el mercado venezolano. Portillo y Domoromo apenas son la punta del iceberg, pues el jardinero Ramón Flores y el receptor Jackson Valera, recibieron bonos de $800 mil y $700 mil, respectivamente, de los Yanquis. Jericó Blanco, otro patrullero, fue premiado con $260 mil, la cantidad más alta que entregan los Reales en Venezuela. Entretanto, el outfielder José Sayeth recibió el bono más sustancioso de los Atléticos para un criollo, superior a $100 mil. 

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 3 de julio de 2008