viernes, 22 de octubre de 2010

Hank Conger aprovecha la experiencia en Venezuela


Luego de su vertiginoso ascenso en el sistema de granjas de los californianos, el receptor viene a pulir sus herramientas

Hank Conger no pierde la paciencia. Ha sido un bateador consistente a lo largo de su carrera y tarde o temprano sus conexiones van a comenzar a caer en terreno de nadie.

Mientras, prefiere concentrarse en su defensa, una de las razones por la que los Ángeles lo enviaron a Venezuela durante el invierno.

“Tengo que trabajar detrás del plato, en llamar los juegos y en, general, pulir mis habilidades defensivas”, comentó el receptor estadounidense, de ascendencia coreana.

Después de ser seleccionado en la primera ronda del draft universitario en 2006, el bateador ambidiestro ha escalado rápidamente en el sistema de granjas de los californianos.

Comenzó 2010 como el primer prospecto de Anaheim, en julio fue el Más Valioso del Juego de Estrellas del Futuro y, después de su primera zafra en triple A, debutó en las grandes ligas en septiembre.

Luis Blasini, gerente deportivo del Magallanes, ratificó el compromiso que ha demostrado Conger con el trabajo diario y el club. “Se ha visto muy bien con la mascota, sabe cómo sacarle provecho a los lanzadores, pese a su inexperiencia en esta liga”.

“Desde el primer día ha sido grandioso estar aquí. Me he divertido mucho. Los coaches, el staff del equipo, mis compañeros, han hecho todo lo posible para que me sienta a gusto”, destacó el joven de 22 años de edad.

De acuerdo con los reportes de los scouts, además de madurar como catcher, Conger necesita trabajar más en su juego de pies para aprovechar toda la extensión de su brazo en los tiros a las bases y mejorar la precisión. En su primer lustro como profesional, el careta exhibe un bajo 28% de retirados en intento de robos.

“Debo mejorar todo mi juego. Hasta ahora me va bien y a medida que avance la temporada será mucho mejor”, señaló Conger.

Ese énfasis en la defensa no le impedirá concentrarse en el bateo, aunque le preocupa menos. Ayer amaneció con un anémico promedio de .150 (20-3). Pero en las granjas de los Ángeles su average vitalicio es de .297, con un OBP de .360. Este año, antes de subir a las mayores, dejó promedio de .300 en 387 turnos.

“La aproximación que debes tener al juego de esta liga es muy diferente a la de Estados Unidos. Debo mejorar mi criterio en el plato. He visto muy buen pitcheo. Siempre están cambiando a los lanzadores y mientras avanza el juego comienzas a ver enfrentamientos de derechos contra derechos y zurdos contra zurdos. Eso es bueno para mí porque debo ajustar mi swing a la derecha”.

Conger destacó que el tiempo de su bate ha mejorado en los últimos dos partidos, pero los batazos han encontrado los guantes rivales en su trayectoria.

“En general, el equipo debería haber ganado más que el récord que muestra. El pitcheo ha estado muy bien. Nos ha mantenido en el juego, algo bastante alentador. Pienso que nuestra ofensiva pronto va a rebotar y comenzar a producir lo que se espera”.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 22 de octubre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

Alex Torres crecerá con cada salida


Tampa Bay aspira a que el zurdo se curta en el beisbol invernal y refine su repertorio

Alex Torres sabe que su futuro inmediato con Tampa Bay tendrá que ver en buena medida con lo que pueda hacer en Venezuela, mientras vista el uniforme de las Águilas del Zulia.

El zurdo fue parte importante del cambio que envió a Scott Kazmir a los Ángeles, a mediados del año pasado, y comenzó 2010 como noveno mejor prospecto de los Rays, según la publicación Baseball America.

“Una de las razones por las que estoy aquí es para ser más consistente y tratar de limitar las bases por bolas, que han sido mi gran problema en los últimos dos años”, comentó el valenciano, después de hacer bullpen en el Universitario durante la reciente visita de los rapaces a la capital.

Torres ponchó a 150 rivales en 142.2 innings y encabezó ese departamento en la Liga del Sur (doble A), pero regaló 70 boletos y en su carrera de un lustro en ligas menores ha otorgado 238 bases por bolas en 431 capítulos, a razón de 5 por cada nueve entradas.

“Es uno de los puntos más importantes en los que debo enfocarme, también en ganar experiencia porque la liga es de mucho nivel. De esas cosas uno aprende y cuando vaya a los entrenamientos de primavera utilizaré esos conocimientos para enfrentar situaciones de juego”, agregó el joven de 23 años de edad.

El “enfoque” será fundamental para el novato. “No sólo debe mejorar el control, sino el comando sobre sus lanzamientos. Refinar la mecánica y concentrarse en lo que hace sobre el montículo. Torres empieza bien y luego se pierde. Tiene las armas —una poderosa recta, un buen cambio y un efectivo pitcheo quebrado— sólo necesita refinarlas. Me alegro que le hayan dado la posibilidad de lanzar allá”, comentó Andrés Reiner, asistente especial de operaciones de beisbol de los floridanos.

La única experiencia de Torres en el país se limita a una aparición como relevista con el Magallanes en la zafra 2008-09.

En esa oportunidad Luis Landaeta (Caribes) le conectó jonrón, y luego concedió tres boletos, antes de que el manager Nick Leyva le quitara la pelota.

El viernes debutará como abridor con Zulia, a donde llegó en el canje de Alberto Callaspo.

“Estoy aquí para mejorar en cada salida. Este ambiente me ayudará”, enfatizó.

Reiner está de acuerdo. “El beisbol de Venezuela ayuda a crecer a cualquier joven con futuro. El público al que él está acostumbrado no se mete con los peloteros. Hasta ahora sólo se ha enfrentado a un ambiente de desarrollo, en el que ganar no lo es todo. Ahora le exigirán ganar”.

Torres no siente presión. Por el contrario quiere dejar en el olvido aquella breve e inafectiva experiencia con los Navegantes.

“No fui prospecto desde el principio. Todo lo que he logrado se debe al trabajo diario, a mi esfuerzo. Cuando me meto en el terreno me olvido de quién soy y contra quien estoy jugando. Trato de dar lo mejor para que las cosas salgan bien”.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 19 de octubre de 2010

viernes, 15 de octubre de 2010

Brandon Guyer se entusiasma con el ambiente en Venezuela



El jardinero tiene una interesante mezcla de poder, velocidad y habilidad para batear sobre .300

Brandon Guyer quiere aprovechar al máximo la experiencia de salir por primera vez de Estados Unidos a jugar beisbol.

La idea de viajar a las cálidas tierras del Caribe le entusiasmó, no sólo para encontrar un clima más benigno durante el invierno. Su convicción al hablar deja claro que no vino de vacaciones.

“Estoy aquí para ser un mejor pelotero”, aseguró, mientras se refrescaba luego del segundo partido en la temporada de los Tigres de Aragua. “Pienso que debo mejorar en todas las facetas de mi juego. No hay algo específico. Quiero batear para promedio y poder, robar bases. También acepté venir para ganar experiencia en una atmósfera competitiva. Sumar turnos aquí será muy importante para la próxima temporada”.

Guyer, de 24 años de edad, demostró con un swing de qué estaba hablando esa noche. Un soberbio cuadrangular, entre el jardín central y el derecho del estadio José Bernardo Pérez, ayudó a los felinos aragüeños a obtener su primer triunfo.

“El beisbol es un deporte de ajustes y lo que haces una noche tal vez no ayude mucho en el siguiente juego, porque el rival no va a cometer los mismos errores. Lo importante es ser consistente”.

Aragua apostó para que hiciera cosas como esas y no sólo por una noche.

“Esperamos que se quede toda la temporada. Tiene una gran actitud. Hasta ahora su presencia ha sido un acierto”, dijo Manuel Rodríguez, ejecutivo de Aragua.

Guyer acaba de ser ubicado en el puesto 14 entre los principales prospectos de la Liga del Sur, de acuerdo con Baseball America, luego de terminar con los mejores números de su carrera de cuatro años en el sistema de granjas de los Cachorros de Chicago. El recio jardinero y bateador derecho lideró el circuito en slugging (.588) y OPS (.986), mientras que se robaba 30 bases en 33 intentos.

La bola salta de su madero y, de acuerdo con el reporte de los scouts, tiene el potencial para convertirse en un bateador de .280, con 15 jonrones y 20 bases robas por año en las grandes ligas. Aunque todavía de pulir sus herramientas y evitar perseguir pitcheos fuera de la zona de strike, lo que le hace tomar varios swings defensivos. Tiene buen contacto, pero no trabaja los conteos por lo que no toma la cantidad de boletos que debería.

“Pienso que jugar con los Tigres, en una liga de muchos lanzadores curtidos, me ayudará a identificar mejor la zona de strike. Comencé un poco atrás en el swing, pero ahora me siento un poco mejor. Tengo que seguir haciendo ajustes para poder atacar sólo los pitcheos buenos”, destacó.

Todavía no ha podido desplegar su agresividad e inteligencia al correr las bases, pero pronto comenzará a hacerlo “cuando conozca mejor a los pitchers”.

“Pienso que puede ser uno de los mejores importados de la campaña, aunque sabemos lo difícil que será retenerlo todo el año por su condición de prospecto de los Cachorros. Ojalá pueda adaptarse”, dijo esperanzado Rodríguez.

Guyer tiene la disposición para hacerlo. “Es divertido jugar aquí, por los aficionados. El nivel de juego. Todo el paquete. Es muy diferente esto al beisbol que he jugado en Estados Unidos. Todavía no sé si voy a estar toda la temporada, pero me gustaría. Primero debo conversar con mi agente. Vamos a ver. Mientras, estaré concentrado en ayudar al equipo”.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 15 de octubre de 2010

jueves, 14 de octubre de 2010

Michael Ryan: “Regresé porque disfruto de este beisbol”




El jardinero tendrá que ausentarse el 15 de noviembre, pero promete volver para ayudar a los Navegantes en la postemporada


“Tenemos negocios pendientes aquí todavía. Quiero, como el resto del equipo, conseguir el campeonato que perdimos por muy poco con Caracas el año pasado”, soltó el jardinero que jugará por cuarta vez en el país, segunda con los Navegantes.

Ryan jugó lastimado en la final, luego de lesionarse el tobillo izquierdo cuando intentaba deslizarse en la antesala, apenas en el segundo partido. Una muestra de su compromiso con el club, que le ganó el respeto de los aficionados y sus compañeros. “Disfruto mucho de este beisbol y en especial del trato de los fanáticos. Creo que soy un tipo muy afortunado por contar con ese cariño y siempre intento retribuirlo en el terreno”.

El toletero zurdo, de 33 años de edad, fue clave en el desempeño ofensivo de los filibusteros en la eliminatoria, tras ligar para .318, con 9 jonrones y 44 remolcadas, la tercera cifra más alta del campeonato.

“Fue una buena campaña, pero tengo que seguir mejorando, sobre todo contra los zurdos. También debo hacer ajustes en mí defensa y aportar lo que hizo falta para dar el último paso al título hace un año”.

Ryan se estrenó con tres remolcadas el día inaugural, una de ellas gracias a un enorme cuadrangular por la derecha, contra un envío del zurdo Alex Herrera.

“Bueno, todavía es muy temprano para hablar de números. Pero creo que vamos a tener una buena producción con este lineup para respaldar al pitcheo, que sigue siendo el mismo del año pasado. Las expectativas tienen que ser las mejores, pero imagino que el resto de los equipos también ha mejorado. Así que debemos tomarlo paso a paso, con el objetivo claro de ganar”.

Ryan estará con Magallanes hasta el 15 de noviembre, cuando deberá regresar a su hogar en Estados Unidos para estar al lado de su esposa, que alumbrará a su segundo hijo. Espera regresar a mediados de diciembre.

“Si el equipo me necesita, estaré aquí. Yo quiero volver. Pero vamos a esperar y concentrarnos en este instante”.

El “Soldado” espera conseguir un nuevo contrato en el beisbol organizado, luego de actuar en 2010 en la sucursal triple A de los Ángeles y comorar el ticket para una breve pasantía en las grandes ligas.

“Estando aquí te ve mucha gente, pero mi interés es Magallanes y disfrutar de este beisbol”.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 14 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Johermyn Chávez: Preparado para la titularidad



Por segundo año consecutivo el prospecto de Seattle fue el venezolano con más jonrones y producidas en el sistema de ligas menores

Johermyn Chávez ya no pasa desapercibido. Cuando toma práctica de bateo, sus compañeros y coaches no pierden detalle de sus movimientos.

“Estoy en mejor forma de lo que creía, pese a la inactividad de casi tres semanas, después de terminar en ligas menores. Mi swing está en muy buen tiempo y me siento cómodo en el plato. Físicamente estoy al 100 por ciento”, aseguró el fornido jardinero.

Clevelan Santeliz puede dar fe de ello. Uno de sus envíos fue devuelto por el slugger contra la pared del jardín izquierdo, en línea, a pocos centímetros de irse del parque.

“Todos hablan de los jonrones de Johermyn y, de verdad tiene fuerza, por suerte eso fue en un interescuadras, durante los entrenamientos, y estamos en el mismo equipo”, dijo el novato Martín Pérez, que había sido relevado por Santeliz en el aquel desafío de fogueo.

Un día antes del inicio de la campaña, regó todos los jardines con sus batazos durante la práctica y dos pelotas servidas por el manager interino Frank Kremblas aterrizaron en las gradas de la izquierda y centro.

“Este año trabajé mucho con mi swing. Antes me caracterizaba por batear muchos elevados, ahora conecto más líneas. Por eso he obtenido mejores resultados. Utilizo más la banda derecha y, en general, todo el terreno. Bajé un poco más las manos y trato de no meterme debajo de la pelota”.

Chávez, de 21 años de edad, viene de ligar para .315 con el High Desert, sucursal clase A avanzada de Seattle, y por segunda campaña consecutiva el aragüeño se erigió como el venezolano con más vuelacercas (32) y producidas (96) en el sistema de ligas menores. Suficientes credenciales para iniciar la campaña como titular de los Navegantes.

“Es una gran responsabilidad. Trataré de aprovechar ese gran chance desde el primer día. Estoy enfocado en hacer las cosas bien y en no desmayar. No quiero sentirme confiado, es la única manera de quedarme con la titularidad”, destacó Chávez, que el año pasado promedió .296 (27-8) en 13 encuentros, con un jonrón y 5 remolcadas.

Luis Blasini, gerente deportivo del Magallanes, está casi tan ansioso como el patrullero por el inicio de la temporada. “Es un joven muy serio, que está enfocado en ayudar al equipo. Pienso que será uno de nuestros bastiones”.

“Haré lo de siempre. Trabajaré fuerte todos los días. Es lo único que puedo prometer, el resto llegará solo”, sentenció Chávez. 

Entre los mejores Chávez, que llegó a Seattle desde Toronto como parte del cambio de Brandon Morrow­, terminó segundo en jonrones en la Liga de California, pero pese a que se benefició de uno de los parques más amigables para los bateadores en el circuito, ningún scout o manager cuestionó su poder porque "la bola salta de su bate y puede llevar sus conexiones a cualquier lugar del campo", de acuerdo con Baseball America, publicación que lo ubicó en el puesto 18 entre los mejores prospectos de la reunión californiana.
Entre los mejores Chávez ­que llegó a Seattle desde Toronto como parte del cambio de Brandon Morrow­ terminó segundo en jonrones en la Liga de California, pero pese a que se benefició de uno de los parques más amigables para los bateadores en el circuito, ningún scout o manager cuestionó su poder porque "la bola salta de su bate y puede llevar sus conexiones a cualquier lugar del campo", de acuerdo con Baseball America, publicación que lo ubicó en el puesto 18 entre los mejores prospectos de la reunión californiana.



Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 13 de octubre de 2010

lunes, 11 de octubre de 2010

Martín Pérez: “Será un honor abrir el juego inaugural”



El zurdo tiene permiso de Texas para realizar siete aperturas con los Navegantes, la última de ellas el 16 de noviembre

Martín Pérez no sufre de miedo escénico. La apertura del juego inaugural de la temporada —una deferencia reservada para los lanzadores de mayor jerarquía de un equipo— recaerá sobre sus hombros. Pero el novato no piensa en protocolos. Está ansioso por demostrar de qué está hecho y por qué es considerado el brazo con mayor futuro en la organización de los Rangers de Texas.

“Estoy muy emocionado con la idea de estrenar el uniforme del Magallanes. Será un honor y un sueño cumplido de la niñez. Pocos viven un momento como ese. Tal vez sienta un poquito de presión porque es una responsabilidad grande y no puedo defraudar a nadie, pero espero superarla”, soltó el zurdo, con desparpajo.

Pérez, de 19 años de edad, impresionó en su primer trabajo de la pretemporada, el jueves de la semana pasada, como abridor de un interescuadras.

El guanareño usó 12 envíos para completar una entrada en blanco. Sólo Freddy Galvis le sacó la bola del cuadro y fue con un manso elevado a la derecha. Luis Rivas se embasó por error del campocorto; Marcos Vechionacci deslució abanicando tres envíos; Richard Hidalgo, descolgado, se embasó con infieldhit por tercera, y Luis Landaeta entregó el último out con un globito en zona de foul, por la antesala.

“Tiene una gran presencia en el montículo y muchos deseos de darse a conocer. Hay que ver lanzar a este muchacho”, comentó Luis Blasini, gerente deportivo de los Navegantes.

Pérez tendrá un tope de 80 envíos por presentación y sus instrucciones son hacer un máximo de siete salidas, desde el día inaugural hasta el 16 de noviembre.

“Usé todos mis pitcheos”, dijo el recluta, “mi curva no estaba cayendo como hubiese querido, pero mi cambio estaba bien y mi recta funcionó a la perfección. Ataqué la zona de strike, mis pitcheos siempre estuvieron bajitos”.

Vechionacci se ponchó con una poderosa recta a la altura de las letras. Sin chance.

“Es el pitcheo con el que reto a los bateadores, con el que voy a morir siempre”, agregó.

Texas quiere que mezcle más sus envíos, que no sólo dependa de la recta, que use más la curva y el cambio. Para eso se reportó a las filas valencianas.

“Posee una de las mejores curvas de ligas menores”, destacó Blasini. “La combinación efectiva de ese repertorio lo llevará a la rotación de los Rangers en cualquier momento de la próxima temporada. Es lo que aspiran allá”.

Pérez sabe que tiene en frente el mayor reto de su corta carrera. “Todos me decían que algún día estaría en una posición como ésta y al fin se dio la oportunidad. Ahora sólo debo trabajar duro, tener consistencia y continuar siendo humilde. Eso es lo más importantes para tener éxito en la vida”.

El prospecto convence con cada palabra. Su seguridad es pasmosa, sus reflexiones muestran una madurez que va más allá de su estampa de adolescente.

“No será lo mismo lanzar aquí que en ligas menores. Todos me dicen que a medida que avanza el calendario, el nivel va subiendo porque empiezan a incorporarse los grandeligas, los peloteros con experiencia. Eso es lo que quiero, enfrentar a gente que ha estado aquí por mucho tiempo, para aprender. Así, cuando llegue al spring training tendré una visión más amplia de cómo es este negocio”.

Pérez —que comenzó 2010 como el tercer mejor prospecto de Texas, según Baseball America— viene de su primera campaña completa en la clasificación doble A (Liga de Texas), con el Frisco. Abrió 23 de sus 24 partidos y pese a ponchar a 101 rivales en 99.2 innings, no pudo ser consistente. Dejó un récord de 5-8, con 5.96 de efectividad, sus rivales le conectaron para .290 y regaló 50 boletos.

“Estoy conforme con lo que hice este año. No todo el tiempo las cosas te salen bien y no debes acostumbrarte sólo a los triunfos. Porque cuando llegan los días en los que te va mal, te frustras. Por el contrario si sabes aceptar las situaciones adversas entonces puedes manejar el éxito y mantener la concentración en lo que quieres”.

Es lo que debe hacer con Magallanes. “A lo mejor me dan la oportunidad de ganarme un puesto en los entrenamientos de 2011, como hicieron (hace dos años) con Elvis Andrus. La organización quiere que aproveche el tope de envíos por encuentro para sacar más outs, quiere que ahorre pitcheos, que los comande, que gane experiencia. Allí estará mi progreso”.

El resto será sencillo, de acuerdo con su particular filosofía cuando sube al montículo.

“Ellos tienen el bate, pero yo la pelota. Batearán lo que yo quiera. Así son las cosas. Sin importar a quién tenga al frente, debo pensar que soy mejor que él”.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 11 de octubre de 2010

domingo, 22 de agosto de 2010

Hace nueve años, Carlos González sólo cautivó a un scout



El jardinero se convirtió de un delgado adolescente, que pasaba inadvertido, en una estrella de las mayores

Miguel Nava todavía conserva fresca en su memoria la imagen de un jovencito muy delgado, que intentaba pegarle a la pelota sin éxito, una tarde soleada de hace nueve años.
Se jugaba la Serie Mundial Juvenil de Pequeñas Ligas, en Kissimmee, Florida, y el scout independiente tenía planeado observar a un lanzador del equipo venezolano que participaba en el torneo.
“Mi intención era chequear a Alfredo Fernández, un pitcher derecho. Pero terminé fijando la mirada en Carlos González, que jugaba en la inicial”, cuenta el marabino de 54 años de edad. “En sus dos primeros turnos se ponchó y luego dio un elevado corto a los jardines. El bate parecía dominarlo, sólo que la trayectoria de su swing me gustó mucho. Pese a ser flaquito y tener un cuerpo bastante inmaduro, el swing estaba allí. También noté que tiraba la pelota con fuerza”.
Nava -que lanzó en ligas menores con los Cachorros en la década del 70- apuntó los datos del adolescente de 15 años y cuando regresó a Maracaibo convenció a sus padres de inscribirlo en un campamento para poder evaluarlo en un ambiente controlado.
“De inmediato pude apreciar mejor su calidad, sus condiciones. No entendía por qué nadie lo había notado. Pero también sabía que si lo dejaba allá (en Venezuela), eventualmente iba a llamar la atención. Hablé de nuevo con sus padres y les dije que tenía un gran futuro. Entonces me dieron la oportunidad de llevarlo a Estados Unidos”.
González ingresó al programa de la Impact Baseball Player Academy, en Tampa, que dirige el venezolano José Ortega. Allí comenzó un trabajo de campo intensivo, al tiempo que se sometía a un régimen de nutrición para fortalecer su cuerpo.
“Al principio era muy lento de piernas. Marcaba 7.20-7.30 segundos en las 60 yardas. Luego mejoró al promedio de las mayores (6.9-7.0). Cuando estaba listo para firmar, después de someterse al entrenamiento avanzado que necesitaba, su promedio bajó entre 6.6 y 6.7 segundos. Algo excepcional”, rememora con entusiasmo Nava.
González comenzó a destacarse, mientras avanzaba su preparación. En apenas ocho meses, hasta su firma el 3 de agosto de 2002, sus avances fueron notables. Incluso participó en encuentros de exhibición en la Universidad de Tampa y no deslució.
“Tenía las cinco herramientas, sólo necesitaba refinarlas”, señala Nava, que para ese momento ya trabajaba con los Cascabeles de Arizona.
“A los scouts nos pagan por adivinar. Yo tuve la suerte de encontrar una apuesta segura. Me decían que estaba loco, cuando puse en mi reporte para Arizona que era el mejor talento venezolano desde Miguel Cabrera, pero confié en mi criterio”.
Nava anotó 70 en el renglón future prospect overall, en la escala del 20 al 80 que usan los busca talentos. “La mayoría de los scouts cuando evalúan a un buen prospecto marcan entre 55 y 60, por el miedo a equivocarse. En mi caso no tuve dudas. Las tangentes de Carlos eran average. Sus proyecciones se perdían de vista”.

Apoyo familiar. El talento estaba allí, pero Nava asegura que de no ser por el compromiso de González y su férrea convicción de cumplir con sus metas, tal vez los resultados no hubiesen sido los mismos.
“Siempre buscó su superación personal”, enfatiza el scout, que actualmente vive en Tampa y se desempeña como director de operaciones en Latinoamérica de Sroba & Associates, una firma que representa a beisbolistas. “Le dije que además de pelotero lo iban a juzgar como persona, que aprender a manejarse en esta sociedad (EEUU) es muy importante, sobre todo para un atleta de sus características. En ese sentido, su familia tuvo mucho peso. El apoyo de sus padres (Lucila y Euro) y de su hermano mayor Euro fueron su inspiración”.
González corrobora las palabras de su mentor. “La parte más difícil fue dejar atrás a la familia, pero ese paso es menos doloroso cuando tienes las ganas de jugar pelota. Mi sueño era llegar a las grandes ligas y la única manera de conseguirlo era irme de casa. Ese era el costo que debía pagar”.
Mientras esperaba la firma de su contrato y al año siguiente del acuerdo, González se propuso mejorar sus conocimientos del idioma inglés y perfeccionarlo.
“Para mí ese aspecto siempre fue primordial porque me abriría muchas puertas. Como pelotero iba a estar en capacidad de expresar cualquier inquietud que tuviera al manager, los coaches y mis compañeros. Eso fue una gran ventaja. Ahora, puedo desenvolverme frente a los medios (de comunicación), algo muy importante en las mayores. Al principio mi novia (Raenelle Dayton) me ayudó muchísimo”.

Esperado encuentro. Hace pocas semanas, Euro pudo ver por primera vez en vivo a su hermano menor en un partido de la gran carpa. El encuentro se produjo en Denver. Para ambos, el círculo se había cerrado.
“Mi hermano es mi eterno coach. Siempre ha estado pendiente y conoce muy bien mi swing. Aprendí muchas cosas con él porque también fue pelotero. Eurito ha estado conmigo en las buenas y en las malas. Hizo muchos sacrificios para que yo pudiera cumplir este sueño. Me dedicó más a mí que a él mismo y eso me llevó a ser mejor jugador. Por eso, cuando estuvo en Denver, él también cumplió su sueño”.

El lugar y el momento adecuado. Mike Rizzo, director internacional de scouts de Arizona en 2002, confío en la recomendación de Nava y luego de ver a González no dudó en conseguirle un contrato.
Un año más tarde, el infielder convertido en jardinero apareció entre los 30 mejores prospectos de la organización, según Baseball America, e inició un vertiginoso ascenso. Ganó el premio Más Valioso y fue el Jugador del Año de la Liga del Medio Oeste (Clase A) en 2005; participó en los Juegos de Estrellas Futuras de 2006 y 2007, año en el que apareció como tercer prospectos de los Cascabeles.
Pero en Arizona pensaron que estaba muy joven todavía para ayudar al equipo y lo enviaron a Oakland, como la pieza clave en el cambio por Dan Haren. Luego, los Atléticos creyeron que no estaba listo para las mayores y a finales de 2008 -después de su debut arriba- lo incluyeron como parte del canje con Colorado por Matt Holliday.
González comenzó en triple A en 2009 pero una vez que fue promovido en junio por los rocosos, no regresó a las menores. Este año ha estado disputando el título de bateo de la Liga Nacional y encabeza a los Rockies en promedio (.318), jonrones (25), producidas (79) y bases robadas (19).
“Hace dos años me entrevistaron para el San Francisco Chronicle y les dije que Carlos iba a ser una estrella con los Atléticos, un pelotero franquicia al estilo de Ken Griffey Jr. Volvieron a decir que estaba loco”, sonríe Nava. “Fíjate lo que está pasando ahora con los Rockies. Es un pelotero élite, que puede conectar 30 o más jonrones, remolcar más de 100 carreras y batear .300 por temporada. A la defensiva tiene grandes instintos. Además del brazo, cubre terreno, sabe cómo jugar. Es un potencial Guante de Oro. En este momento, sólo vemos los trailers de lo que será su carrera”.
Hace unos días Susan Slusser, la periodista del Chronicle que escribió la nota, llamó a Nava para recordar la conversación que convirtió en una nota.
“Me envió el artículo. Quiere que lo guarde. Me dijo que en Oakland odian el día que lo enviaron a Colorado”.
Nava reitera que fue “un privilegio y un honor” descubrir a “CarGo”. Por eso no olvida aquella tarde de 2001 y tal vez tenga una visión borrosa de Alfredo Fernández, que firmó con San Diego y fue dejado libre hace cuatro años con una sola aparición en triple A.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 22 de agosto de 2010