lunes, 15 de noviembre de 2010

Alfonzo no está a gusto con el tiempo de juego que recibe

Ayer apareció como abridor por sexta vez en la campaña y sus posibilidades de ser usado con mayor frecuencia son reducidas

Edgardo Alfonzo tomó roletazos en la inicial desde tempranas horas de la tarde de ayer, pero sus posibilidades de jugar en esa almohadilla después que Mark Trumbo regrese a Estados Unidos, son tan reducidas como en cualquier otro lugar del infield. Al menos por ahora.
“He jugado antes en primera y, bueno, hay que estar preparado para lo que venga. Aunque habría que preguntarle al manager”, dijo el capitán del Magallanes, que ha estado relegado al banco desde el comienzo de la campaña.
“Alfonzo siempre hace lo mismo, durante las prácticas (tomar roletazos en el infield)”, destacó el manager Frank Kremblas. “Es una opción, igual que Marcos Vechionacci, para la próxima semana. Pero lo voy a tomar día a día. Dependerá del pitcher abridor del equipo contrario y cosas como esas”.
Mientras llega el momento de decidir quién o quiénes llenaran el vació que dejará Trumbo en el primer cojín, el estratega decidió ayer colocar a Alfonzo en la tercera contra Zulia. Su sexto juego como abridor, en 12 desafíos en la campaña.
“Es un poco difícil”, admitió el veterano, de 37 años de edad. “No estoy acostumbrado a este rol y menos de la manera como me están usando. Claro, tampoco puedo pasar sobre la autoridad que representa el manager. Aunque no esté de acuerdo con muchas cosas, debo actuar como un profesional”.
El viernes de la semana pasada, Alfonzo tomó un turno como emergente y conectó un doble que fue clave en la victoria de los Navegantes contra La Guaira, 6-3.
“Pienso que las posibilidades de jugar más han estado allí y no he sido usado. Es un poco incómoda la situación, pero lo único que puedo hacer es trabajar para mantenerse en forma”.
Alfonzo viene de participar apenas en 18 encuentros durante la temporada anterior, la cifra más en los últimos cuatro campeonatos con los filibusteros.
“Me estaba recuperando de la operación en la rodilla (izquierda) y comencé a jugar en noviembre. Creo que fui usado con mayor regularidad. Ahora es más complicado. Paso una semana sin ver acción y cuando llega el momento de entrar al terreno, no resulta tan fácil como ponerme un zapato. Este es un deporte que debes respetar y vivirlo día a día. Tengo que lidiar con la situación y esperar que todo salga bien”, dijo el mirandino, cuyo promedio apenas supera los .200.
El 31 de octubre, Kremblas lo llamó para sustituir a Vechionacci, que se había lesionado jugando en tercera. Alfonzo apenas pudo jugar un par de innings. “Buscando un elevado sentí un tirón en el músculo abdominal. Estuve fuera por unos días. Es lo que pasa cuando no juegas a diario y estás falto de ritmo”. Alfonzo intenta no perder la paciencia y seguir siendo una buena influencia en el dugout. “He aprendido que en este deporte, por más que seas una figura de jerarquía, siempre debes ser humilde y ayudar a los jóvenes. Alguna vez estuve en esa posición. Siempre intento ser útil. En el terreno de juego, durante la práctica, en el dugout. La recompensa llega cuando un joven te escucha y logra mejorar”.
El capitán intentará que su voz se escuche cuando reciba la oportunidad de estar en el terreno. “Trataré de sobrevivir cada día y hacerlo mejor. Es lo que hace un profesional”, enfatizó.

“Una falta de respeto”
Hace tres semanas, Magallanes no protegió a Edgardo Alfonzo en el roster de 60 y aunque ningún equipo se interesó en seleccionarlo en el draft de la cláusula 8.06, el ex grandeliga tomó el movimiento como una ofensa a su trayectoria.
“Fue una falta de respeto. A mí nunca me dijeron nada. Ellos tomaron su decisión. Pero como capitán debieron informarme y no lo hicieron. Me enteré por terceros. Como jugador puedes aceptar muchas cosas, pero como persona es inadmisible”.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 15 de noviembre de 2010

domingo, 14 de noviembre de 2010

José Altuve no encuentra un obstáculo en su estatura




El segunda base de 1.65 metros ha jugado una sólida defensa y exhibido un bate contundente en los ocho partidos que ha iniciado


José Altuve estaba ridiculizando a los lanzadores del Programa de Desarrollo, cuando Magallanes decidió subirlo hace una semana al equipo grande para ocupar el lugar de Luis Rivas.
El exgrandeliga no había podido encontrar el ritmo y estaba atravesando por un prolongado slump, cuando fue enviado a la sucursal de los Navegantes para trabajar su juego.
“Este año funcionará así. Le vamos a dar oportunidad a quien lo esté haciendo bien en la Liga Paralela”, enfatizó Luis Blasini, gerente deportivo de los valencianos, cuando anunció el movimiento el primero de noviembre. Desde entonces no ha tenido razones para arrepentirse.
Altuve, de 22 años de edad y 1.65 de estatura, fue usado como abridor en ocho partidos seguidos. No cometió errores en 43 lances en la segunda base y dejó promedio de .310 (29-9), incluyendo entre sus imparables un par de dobles y un triple, tan bien conectado que por poco sale del parque por el jardín derecho del Universitario.
“Es mi cuarto año con el equipo y nunca había estado arriba. Estoy feliz con la oportunidad”, dijo el diminuto maracayero, que antes de su ascenso golpeaba para un astronómico OBP de 1.333, en la Paralela.
“Corrí con un poquito de suerte”, sonrió Altuve, que viene de su mejor temporada en el sistema de granjas de los Astros de Houston.
El infielder comenzó el verano con Lexington (clase A) y terminó en el Lancaster (clase A+). En 125 partidos dejó promedio de .301 y estableció topes personales en jonrones (15), remolcadas (67) y robos (42).
“Asistió a dos tryouts y nos impresionó la habilidad que tenía con el guante, su velocidad piernas, el dominio del bate y la fuerza que mostraba cuando llevaba la bola al lado contrario del campo, como bateador derecho. Después de las pruebas y los resultados que tuvo, la estatura no fue un impedimento para firmarlo”, recordó Alfredo Pedrique, que era coordinador de campo de ligas menores de los siderales cuando reclutó a Altuve en 2006 por recomendación de Pablo Torrealba.
“Llegué a sentir que debía esforzarme más que el resto por los comentarios sobre mi estatura. Eso me ha motivado. Pero en Houston ya no se habla del tema porque he demostrado que puedo jugar pelota”, aseveró Altuve, que durante los entrenamientos de primavera estuvo trabajando con la mecánica de su swing.
“Debo agradecer mucho a los instructores Mike Barnett (recién nombrado coach de bateo de los Astros en las mayores) y Stubby Clapp (Lexington) por ayudarme con mi swing, tal vez eso me ayudó a lograr un buen número de cuadrangulares. Pero todavía debo ser más selectivo en el plato”, agregó el infielder.
“Es muy agresivo, no tiene miedo”, continuó Pedrique, actual coach de banca de Houston. “Es un profesional, siempre busca mejorar. Tiene deseos de triunfar”.
Las incorporaciones de los grandeligas Alberto Callaspo y Andrés Eloy Blanco le restarán tiempo de juego a Altuve, pero el novato ha hecho méritos para permanecer arriba.
“Es perfecto como primero o segundo bate. A la defensiva es eficiente. Su único problema eran los dobleplays. Pero ha mejorado muchísimo”, destacó Pedrique.
“Sé que debo ser más consistente en las jugadas de rutina”, admitió Altuve.
Su presencia en el equipo grande de los Navegantes dependerá del manager Frank Kremblas, pero cuenta con la venia de Blasini. “Ha demostrado que puede quedarse aquí”.
Altuve no ocupa su tiempo pensando en los chances que tendrá en el futuro cercano. Simplemente se acerca todos los días a la pizarra del clubhouse, donde Kremblas coloca el lineup, y si está entre los titulares sale al terreno y hace el trabajo. “Estar aquí es una gran experiencia. Estoy aprendiendo de todo esto ¿Qué más puedo pedir?”.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 14 de noviembre de 2010

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Caribes colocó en el mercado a Luis González


La directiva de Anzoátegui inició ayer conversaciones con el resto de los equipos de la liga para intentar negociar al infielder 


Luis González empacó ayer sus pertenencias en el estadio Alfonso Chico Carrasquel. Ya no volverá a vestir el uniforme de Caribes, su único equipo durante 16 campañas en la liga.
“Fue colocado en el mercado a la una de la tarde (del martes)”, anunció Samuel Moscatel, gerente general de Anzoátegui. “Luis tiene molestias físicas y su rendimiento no ha sido el esperado por el equipo antes del inicio de la temporada. Consideramos que sería una falta de respeto bajarlo a la Liga Paralela, por lo que hablamos con él y acordamos enviarlo a casa, hasta que algún equipo se interese en sus servicios y logremos un cambio”.
A tempranas horas de la tarde circuló una versión periodística diferente. El ex grandeliga había recibido su libertad y pactado un nuevo contrato con Bravos de Margarita, equipo que confirmó la especie desde sus oficinas.
“Nos informaron que el pelotero estaba libre. González habló con uno de nuestros directivos y llegamos a un acuerdo. Todo estaba listo. Salió una oportunidad para mejorar al equipo y la tomamos”, argumentó Tobías Carrero, vicepresidente de los insulares.
“González tiene un contrato con nosotros. Va a seguir cobrando 15 y último. Para dejarlo en libertad tendríamos que rescindir ese pacto y pagarle todo el dinero acordado por la temporada. Eso no ha ocurrido. Pienso que (Enrique) Brito (gerente deportivo de Bravos) interpretó erróneamente nuestra conversación. Una vez aclarado el punto, nos ofrecieron a cambio un par de peloteros que no nos interesaron. Así que intentaremos negociar con otros clubes. Mientras, Luis permanecerá en su casa”.
Carrero no estuvo de acuerdo con tal argumento. “Respetamos la opinión de la gerencia de Caribes, pero no íbamos a discutir términos contractuales con un pelotero que estaba bajo el control de otro equipo”.
González, que recibió la insignia de capitán de los indígenas en la zafra 2007-2008, es el líder histórico de la franquicia en juegos (563), promedio (.300), turnos (1.940), hits (582), dobles (96), anotadas (269), mientras que marcha segundo en producidas (306) y jonrones (52). Ayer fue sustituido en el roster por el novato Balbino Fuenmayor, que el año pasado dejó promedio de .256, en 14 partidos, sus primeros en el circuito.
“Luis es una gran persona, un líder, pero ya no tiene lugar en el club. Estaba bloqueando el ascenso de nuestros prospectos (en el Programa de Desarrollo). Le ofrecimos un cargo en las oficinas del equipo, pero considera que todavía puede aportar en el terreno y quiere continuar con su carrera”, enfatizó Moscatel.
González, de 31 años de edad, no jugó durante el fin de semana por molestias en el tobillo izquierdo y ayer amaneció con average de .242, 2 jonrones y 9 remolcadas, en 16 desafíos.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 10 de noviembre de 2010

lunes, 8 de noviembre de 2010

Melvin Mora no jugará con Magallanes

El yaracuyano regresó ayer a Baltimore, luego de pasar una semana en el país sin entenderse con el alto mando del conjunto
Melvin Mora tomó ayer un avión para regresar a Baltimore y estar al lado de su familia. El grandeliga no jugará con el Magallanes, como se venía anunciando desde mediados de año.
“Desde el viernes (29 de octubre) estoy esperando una respuesta. Se suponía que iba a comenzar a practicar el lunes o el martes (de la semana pasada), pero no hubo un acuerdo. Es lo mismo de siempre. Cuando el equipo está en aprietos siempre llaman, pero si está atravesando por un buen momento retrasan el contacto para ahorrarse unos reales”, soltó Mora molesto, a través del hilo telefónico, mientras esperaba el vuelo, con escala en Panamá, que lo llevaría de vuelta a Estados Unidos.
"(El gerente deportivo Luis) Blasini es como un mensajero. Sólo dice lo que piensan algunos miembros de la directiva. Le pedí que los reuniera a todos para hablar en una conferencia telefónica y eso nunca ocurrió. Mi paciencia tiene un límite. Interrumpí mis vacaciones con mi familia para estar aquí con el Magallanes como lo prometí. Pero no puedo estar cambiando de planes a cada momento. Quería cumplirle a la afición, pero no se podrá. Me voy para mi casa".
Blasini y varios miembros de la directiva de los Navegantes se entrevistaron con Mora entre el 5 y el 8 de agosto, durante la serie que jugaron los Rockies contra los Piratas en Pittsburgh. Allí ambas partes acordaron que el versátil yaracuyano se uniría al Magallanes en noviembre, en una fecha que sería anunciada en su debido momento.
“En aquella oportunidad hablamos y estuvo presente Carlos García. Yo mantuve mi palabra y espero que los magallaneros lo entiendan. Hace poco hablé con el manager que tienen ahora, un tipo joven (Frank Kremblas) y con (el coach de bateo Dan) Radison para comenzar a practicar, pero no hubo un acuerdo”, insistió Mora, que descartó regresar al país.
Blasini admitió que fue imposible llegar a un acuerdo económico con Mora. “Sus aspiraciones, astronómicas, excedían por mucho el sueldo de cualquier jugador de la liga”.
“No es cuestión de si vamos bien o mal”, continuó el ejecutivo, “desde hace 15 días estoy hablando con él. Simplemente, no pudimos satisfacer todas y cada una de sus aspiraciones”.
La última vez que el infielder jugó en Venezuela se remonta a la campaña 2007-2008, cuando en dos partidos consumió ocho turnos y conectó dos imparables.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 8 de noviembre de 2010

sábado, 30 de octubre de 2010

Dominio y despedida





El zurdo Ben Jukich completó una soberbia actuación en su última salida de la campaña y Caracas hizo morder el polvo al Magallanes con una paliza 18-3


Ben Jukich pensó minutos antes del partido en su situación con el Caracas. Era la última apertura que haría en el país, luego de llegar a un acuerdo para lanzar en Corea el próximo año. Pero mientras calentaba sólo se enfocó en tener éxito contra la productiva alineación del Magallanes. El resultado no pudo ser mejor.

El zurdo ridiculizó a sus oponentes con una soberbia actuación de 5.1 innings en la que ponchó a 10 bateadores, cuatro de ellos en el quinto capítulo.

El resto estuvo a cargo de la tórrida ofensiva de los Leones, que conectaron 19 hits para dejar el marcador en un humillante 18-3. Los melenudos se quedaron a cuatro rayitas de igualar la marca en un desafío contra su eterno rival (22, el 18 de noviembre de 1971), mientras que pisaron el plato en 10 ocasiones en el noveno tramo, una menos que su registro particular en un inning (11, el 7 de noviembre de 1989 vs Zulia).

“Tener esta actuación contra el Magallanes es divertido, por todo lo que significa”, dijo Jukich, que consiguió sus 16 outs dentro del cuadro. “Mi curva fue el mejor pitcheo esta noche. Mi cutter también ayudó. Esos envíos hicieron que mi recta se viera mucho mejor”.

El zurdo permitió un inatrapable en el segundo capítulo de Mark Trumbo, luego no tuvo sobresaltos hasta el quinto, cuando recibió indiscutibles seguidos de Richard Hidalgo y Johermyn Chávez, en tanto que permitió una carrera con dos pitcheos salvajes. Pero abanicó seguido a Marcos Vechionacci, Federico Hernández, Freddy Galvis, que se embasó por wild pitch, y Ezequiel Carrera, para convertirse en el primer lanzador en la historia del Caracas que guillotina a cuatro en un capítulo.

“No sé qué decir. No creo que haya hecho algo parecido en mi carrera”, sonrió el estadounidense, que en horas de la tarde de ayer se enteró por su agente que ahora pertenece al club LG Twins de la liga coreana.

“Estoy triste y decepcionado por dejar el equipo. Vine a lanzar aquí tanto como pudiera, pero ahora debo irme antes de lo previsto (el martes)”.

Jukich corre el riesgo de ser suspendido en el Caribe por tres años, si no honra su contrato con Caracas.

“Hablé con (el gerente de operaciones deportivas) Yves (Hernández) antes del juego y pienso hacerlo de nuevo (anoche). Me gustaría tener otra apertura, pero esa decisión no depende de mí en este momento. Tengo que consultarlo con mi agente”, destacó Jukich que mejoró su récord a 1-0 y dejó su efectividad en 0.96, en dos salidas.

Caracas se fue arriba en el primer inning, gracias a hit de Jesús Guzmán que remolcó cuatro carreras en el juego y elevó a 15 sus impulsadas en 14 partidos. Los Leones nunca más perdieron esa ventaja.

Fue la segunda derrota seguida de los Navegantes frente a los capitalinos. Ahora Magallanes, Caracas y Margarita comparten la punta.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 30 de octubre de 2010

domingo, 24 de octubre de 2010

Shinji Iwata intenta encontrar su ritmo





El prospecto de los Dragones de Chunichi trata de adaptarse a la cultura del país y al exigente nivel de la LVBP


El sol cae inclemente sobre el José Bernardo Pérez, pero Shinji Iwata luce inmutable.

Trota, corre y hace sprints, de acuerdo con la posición de varios conos que han sido colocados cerca de la zona de seguridad para demarcar las diferentes estaciones del ejercicio. Apenas son las dos de la tarde.

Es la primera vez que el prospecto japonés sale de su país como profesional, luego de dos campañas en la NPB. Su objetivo es ganar experiencia para consolidar su juego con los Dragones de Chunichi, la organización que lo envió al lejano Caribe para que se uniformara con Magallanes.

“Antes había lanzado en Holanda, en un torneo de universidades, pero esto es diferente”, dice Iwata a través de Watari Sumida, su entrador particular e intérprete. “La calidad del beisbol aquí es muy parecida al de las ligas menores de Japón, incluso de las grandes ligas. La diferencia es que en Venezuela debo cuidarme de todos los bateadores de la alineación. Todos son muy fuertes".

Iwata, de 23 años de edad, fue la quinta escogencia de Chunichi en el draft de 2009, tras brillar en Meiji University. En 2010, luego de liderar la Liga del Oeste en efectividad (2.86) con la sucursal de los Dragones, fue ascendido al equipo grande y terminó con balance de 1-1, más un promedio de 2.61 carreras limpias en 20.2 innings, repartidos en 5 salidas.

Chunichi tiene un programa para enviar peloteros a las ligas de invierno con la intención de que se curtan. La campaña anterior Shoji Nagamine y Takuya Asao lanzaron para las Estrellas Orientales en República Dominicana.

“Este año, nuestro jefe cambió el plan y prefirió Venezuela. Así fue como se hizo el contacto con Luis (Blasini, gerente deportivo)”, cuenta Sumida.

“Vi cuatro de sus partidos en video y me convenció”, confirma Blasini. “Hasta ahora ha respondido a las expectativas, aunque todavía le falta ganar consistencia. Tiene una gran ética de trabajo, lanza bajito en diferentes ángulos, mezcla su repertorio y no teme retar a los bateadores”.

Iwata pareciera que cumple una sentencia a trabajos forzados. Su intensidad en la preparación física impresiona. Fue el primer importado que se reportó a las prácticas de los Navegantes y lo hizo una semana antes del día inaugural. Nada a lo que no esté acostumbrado.

“No puedo comparar los entrenamientos de Japón con los de aquí. Es una cultura totalmente diferente. Sólo puedo decir que son más duros allá”.

Iwata no ha tenido suerte en sus dos primeras salidas, pero junto con Eric Junge, es uno de los abridores que ha ido más lejos en sus aperturas. En 9.2 capítulos exhibe 6.52 de efectividad, pero suma 9 ponches por apenas 2 boletos.

“A medida que vaya sumando entradas, se verá mejor, como el resto de nuestros lanzadores. Es un trabajo progresivo. Iwata ha respondido a ese plan”, comenta Ray Searage, coach de pitcheo de los filibusteros.

“La pelota es muy diferente a la que usamos en Japón, así que el agarre se dificulta. Tengo una buena curva pero he tenido problemas para tirarla. Todavía no me acostumbro a las costuras de esta pelota. El resto de mis pitcheos (recta, cambio) están bien”, dice Iwata, que hace todo lo posible por adaptarse a la liga y sobre todo a una cultura ajena a sus costumbres.

“El lenguaje corporal me ayuda a comunicarme. Entiendo un poco inglés y ahora español”, dice parco, con pocas palabras, aunque Sumida se extiende en la traducción. Es como estar dentro de la película Lost in Translation.

“He aprendido a decir gracias, buenos días, cómo estás (arrastrando las sílabas, en español)... y también maricón (al fin sonríe). He intercambiado algunas palabras con mis compañeros: domo arigato (muchas gracias) y konnichi wa (hola)”.

Sus compañeros simplemente le llaman “chino”, como ocurre con Sumida y Keyto Homma, que está en su tercera temporada consecutiva como trainer del equipo. A Iwata le causa gracia.

“La gente aquí es muy simpática y amable. Es la forma de ser del latino. Totalmente diferente a Japón. Me siento bien cuando voy a un restaurante y me reconocen. La gente trata de que me sienta bien. Es muy agradable”.

Las cosas se calientan cuando esos aficionados pagan una entrada y comienzan a gritar en las tribunas. “Sí. El fanático es agresivo, igual que en Japón, pero aquí están más cerca de los peloteros. Eso me gusta”.

Iwata es como una esponja. Intenta absorberlo todo y utilizarlo en su desarrollo como pelotero. Tal vez en un futuro cercano la experiencia le sirva para hacer la transición a Major League Baseball.

“Estoy muy contento por jugar en Venezuela. Apenas tengo dos años en la liga de Japón y no descarto ir a las mayores. Pero ahora me enfocó en lo que estoy haciendo”.

Blasini cree que pronto encontrará su ritmo de juego y cuando lo haga su aporte al Magallanes será fundamental. “Es lógico que pase por un proceso de adaptación. Hasta ahora va por el camino indicado"


Sushi no, arepa
Iwata, nativo de Nagoya, la cuarta ciudad más grande de Japón, prefiere las arepas y el arroz venezolano al sushi que consigue en algunos restaurantes de Valencia. “La comida japonesa de aquí es muy diferente a la nuestra. Es sushi tipo americano, no puedo comer un rol que tenga queso crema. No encontré nada que se parezca a lo que como en casa. Pero puedo comer arepa, arroz, queso, jamón. Hasta ahora todo ha ido bien”.
El clima también es diferente a la región del archipiélago de donde es originario. “Allá tenemos las cuatro estaciones, aquí es muy cálido. Siento mucho calor y me canso por el sol. Pero me gustan las montañas que he visto”.

El Dato

Shinji Iwata es el séptimo japonés que juega en el país. Los otros son Yasumitsu Shibata (1982-83); Tadashi Sugimoto (1982-83); Makato Suzuki (1998-99, 2006-07, 2007-08, 2009-10); Tesu Yofu (2003-04, 2005-06), Yusaki Iriki (2006-07); Hideo Nomo (2007-08).


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 24 de octubre de 2010

sábado, 23 de octubre de 2010

A Martín Pérez no le intimida el Caracas-Magallanes

“Después del primer pitcheo, el resto es fácil”

La rivalidad histórica entre Caracas y Magallanes no parece intimidar al novato de los Navegantes, Martín Pérez, anunciado para abrir esta tarde el primer choque de la temporada entre los Eternos Rivales.
“No será fácil. Tengo 19 años (de edad)”, admitió el zurdo, prospecto de los Rangers de Texas. “Los nervios y la presión estarán allí, pero creo que cuando entras (al terreno) y tiras el primer pitcheo todo se va. Este juego es mental. Te mentalizas, tiras el primer pitcheo y comienzas a controlar el juego. El resto sale fácil”.
Pérez habla con desparpajo, seguro de sí mismo. Como si estuviese acostumbrado a lidiar con situaciones parecidas a la que enfrentará en pocas horas. Tampoco se detiene a pensar en que, posiblemente, al Estadio Universitario asistirán alrededor de 20 mil aficionados.
“El domingo (de la semana pasada) lancé en Barquisimeto y había bastante gente. Claro, la presión no es igual a la de un Caracas-Magallanes. Pero si vas enfocado, puedes manejarlo”.
Desde que tiene memoria, Pérez ha sido magallanero, como toda su familia. Por eso siempre soñó formar parte de la rivalidad que año tras año revive con la llegada del mes de octubre.
“Le dije a mi mamá que algún día iba a estar ahí, por eso quiero hacerlo bien, para que mis padres se sientan orgullosos de lo que estoy haciendo”.
Una jugada marcó su afición por el Magallanes. Era todavía muy niño cuando ocurrió, pero tal vez sus memorias hayan sido alimentadas por la magia del videotape. “Recuerdo a Melvin Mora tirándose de cabeza para tomar una pelota y después hizo como un perreo. Eso nunca se me va a olvidar. Ahí está el compromiso de uno con la gente. Tienes que hacer todo lo que puedas para ganar un juego. Por eso se me quedó grabado lo que hizo Melvin”.
Pérez se refiere al dramático sexto juego de la primera final entre Caracas y Magallanes, en enero de 1994.
Caracas no ha tenido problemas para batear en el inicio de la campaña, pero antes de la jornada de ayer había perdido contra el único zurdo que enfrentó en el inicio de la zafra. “Imagino que tendré un reporte de los bateadores y un plan de trabajo, sino me montó allí sin reporte, porque sé lo que estoy haciendo. Una vez que domine al primer bateador, el resto viene solo”.
Pérez aprendió una dura lección el día inaugural, cuando encajó 6 carreras en 1.1 innings. “Siempre debes estar concentrado. Pienso que en el primer partido quería tirar más duro de lo que puedo, quería impresionar a la gente, quería mostrar las millas de mi recta, pero no salió bien. Contra Lara, estuve un poco más relajado, con un poco más de confianza y (tenía el incentivo de que) mi familia estaba viendo el juego”.
En esa salida tiró tres entradas en blanco, sin mayores sobresaltos. Ahora será otra la historia. La visión nebulosa del Caracas-Magallanes que alimentó sus sueños tomará matices de realidad en su incipiente carrera, “después del primer pitcheo”.

Esta nota apareció publicada en la página web del diario El Nacional el 23 de octubre de 2010