viernes, 7 de febrero de 2014

Fracaso en Serie del Caribe abre el debate sobre la necesidad de cambios en el beisbol cubano


¿Es competitivo el beisbol de la isla? ¿Se trata simplemente de un bache, un accidente en un torneo corto o se trata de problemas estructurales? La discusión está abierta


ISLA DE MARGARITA
El esperado regreso de Cuba a la Serie del Caribe después de 54 años de ausencia generó grandes expectativas, que se fueron desvaneciéndose a medida que avanzaba el torneo. Villa Clara, el más reciente campeón de la Serie Nacional, mostró muy poco en el terreno de juego. 

La decepción se apoderó de los aficionados y analistas de la isla que catalogaron la actuación de los Azucareros como “desastrosa”. Las críticas de la prensa internacional fueron igual de duras.

Pero ¿apenas cuatro encuentros y un récord negativo de 1-3 en la primera ronda del clásico caribeño, pueden desvelar la crisis del beisbol cubano?

“Sin duda”, aseguró el periodista habanero Jorge Morejón, que cubre el evento para ESPNDeportes.com. “Existen profundos problemas estructurales y baja calidad del torneo local. Muchos equipos (16) y no hay peloteros para llenar esas nóminas por lo que el nivel de juego baja. Ningún equipo cuenta con más de uno o dos lanzadores importantes y el pitcheo no está especializado. Algo que atenta contra el desarrollo conceptual del beisbol cubano”.

Es difícil encontrar registros de un torneo en el que una escuadra de la mayor de las Antillas haya terminado en el último lugar.

“Es tarea para los historiadores, no lo recuerdo”, agregó Morejón.

En la “Esquina Caliente” del Parque Central de La Habana, donde se reúnen aficionados para hablar de beisbol, la pasión nacional, las discusiones siguen siendo acaloradas, luego de la eliminación de Villa Clara, el miércoles.

“Nunca sabremos el verdadero nivel de nuestra pelota en los 80 y 90, porque entonces ni había Clásico Mundial, ni participábamos en las Series del Caribe, cualquier criterio, quedará en el campo de la especulación”, escribió el periodista Rafael Arzuaga Junco, citado en el blog especializado Strike Zone. “Nunca sabremos el nivel de nuestra pelota actual, comparada con las de República Dominicana, Venezuela o Puerto Rico porque los (Aroldis) Chapman, Alexei Ramírez, (Yoenis) Céspedes, Leonys Martín, Kendry Morales y otros, que tampoco nos dieron muchos títulos cuando integraron las selecciones nacionales, pero ahora son mejores jugadores que entonces, no pueden hoy integrar nuestro equipo”.

El diario Juventud Rebelde colocó como título “La isla de las pesadillas” a un trabajo que aludía a Margarita y la actuación de Villa Clara, de acuerdo con un cable de la agencia Efe, fechado en La Habana.

“Mirar hacia otro lado, negar con tal de no reconocer que desde la estructura hasta la formación de jugadores merecen otros enfoques, sería un suicidio a largo plazo”, sostuvo el rotativo.

Gramma se sumó a las críticas reflexivas. “La situación del béisbol cubano exige ciencia, de sentarnos a pensar con visión y no poner parches al momento actual, hay que poner la mirada en cómo nos queremos ver. Llegar hasta allí demandará tiempo y no debemos avergonzarnos de algunos ratos amargos como este”, agregó el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. 
Yulieski Gourriel

En julio del año, Cuba jugó una serie amistosa de cinco partidos contra una selección de peloteros universitarios de Estados Unidos, la primera en suelo norteamericano desde 1996. El resultado fue una barrida de los locales. Apenas el tercer fracaso en 12 topes de ese tipo desde 1987, cuando era toda una noticia que los antillanos perdieran un partido. Incluso a partir de 1998, año en el que los profesionales fueron habilitados por la Federación Internacional de Beisbol (IBAF por sus siglas en inglés) para participar en sus torneos de selecciones absolutas, la isla mantuvo su dominio. Sin embargo, los últimos triunfos del beisbol cubano se limitan al Campeonato Mundial de 2005, Panamericanos de 2007 y la Semana de Beisbol en Haarlem, Holanda, en 2012.

“Lo de Holanda se trata de un campeonato menor. Pienso que el segundo lugar en el primer Clásico Mundial de Beisbol (2006), de alguna manera postergó el debate y disfrazó la realidad”, puntualizó Morejón.

Cuba fue uno de los cuatro países fundadores de la Serie del Caribe, junto con Venezuela, Panamá y Puerto Rico, y organizó la primera edición en 1949, que ganó con los Alacranes del Almendares. Luego conquistaría otros seis títulos para sumar siete en 12 años. El último de ellos lo alzaron los Elefantes de Cienfuegos en 1960, justó antes de que el líder revolucionario Fidel Castro prohibiera el deporte profesional en la isla.
Villa Clara apenas fue una sombra de aquella época y dejó en evidencia la enorme brecha con el resto de sus pares en la región.

“Tras conversaciones con jugadores y colegas que vinieron desde La Habana, pude inferir que vino prácticamente a ciegas a un evento que quizás fue menospreciado por las autoridades deportivas de la isla”, señaló Morejón. “Hubo expresiones de asombro por cosas que son normales en el beisbol caribeño, como la presencia de jugadores estadounidenses en las nóminas de los otros equipos. O por la cifra ilimitada de refuerzos que traían Licey, Hermosillo, Magallanes y Mayagüez”.
Ramón Moré

El manager Ramón Moré seleccionó a los infielders Yulieski Gourriel y José Miguel Fernández, el outfielder Alfredo Despaigne y los pitchers Ismel Jiménez, Viyohandri Odelín y Norge Luis Ruiz, como sus únicas adiciones del club que había quedado campeón hace 8 meses, pues el calendario de la Serie Nacional se juega entre noviembre y mayo.

Aunque el punto de partida para el análisis de las recientes debacles de la pelota cubana tiene que ver con el éxodo de sus de sus jugadores, el bajo nivel de su circuito doméstico, como advierte Morejón, y la casi inexistente relación con el exterior.

En 2103 aparecieron 21 cubanos en las mayores, incluidas estrellas como Puig, Chapman, Céspedes y el prometedor Leonys Martin, de 25 años de edad y originario de Villa Clara, que sumó más de 500 apariciones legales con los Rangers de Texas, en su primera campaña completa en las mayores, tras abandonar su país y firmar un contrato de 15,5 millones de dólares por cinco temporadas en 2011.

Algo a lo que aspiran las actuales estrellas de la isla.

“Admito que me he confiado un poco (en la Serie Nacional), me ha faltado motivación, he buscado el modo de hacer el trabajo e integrar el (equipo de) Cuba, que es lo que más me ha motivado, pero me gustaría probarme en otro béisbol”, reveló el antesalista Gourriel, de 29 años de edad, que desde 2003 forma parte de la selección y saltó a la fama en el primer Clásico Mundial en el 2006, esta semana en un encuentros con los medios.

“El sueño de todos los que están aquí es jugar en otras ligas profesionales, aunque la decisión depende del organismo que me representa, que es el Inder (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación de Cuba)”, agregó Despaigne, de 27 años de edad, antes de que Villa Clara se marchara de Margarita.

El slugger jugó el verano pasado con los Piratas de Campeche, pero desconoce si podrá emigrar a otra liga del continente, ya que “es la Federación Cubana de Béisbol (FCBA) la que decide”.
Alfredo Despaigne

El Gobierno es dueños de sus derechos como jugador y los vende. Aunque es un paso importante para el béisbol de Cuba, que bajo el mismo formato permiten que entrenadores salgan del país. El objetivo principal es evitar las llamadas “deserciones”.

“¿Qué queremos nosotros? Que salgan legalmente por el aeropuerto como sale cualquier jugador, juegue en cualquier liga y regrese a su país”, dijo el presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Higinio Vélez.

El ejecutivo destacó que todavía están bajo estudio las normas jurídicas, pero que “ya hay algunos peloteros que han jugado en la liga mexicana y han regresado” como en el caso de Despaigne.

De acuerdo con algunas fuentes, el jardinero ganó 12 mil dólares mensuales. Una cantidad que hace ver todavía más ridículo el salario promedio de $ 20 en la isla para un profesional, en cualquier área.

Michel Enríquez y Yordanis Samón acompañaron a Despaigne en el circuito veraniego de México.

Después de la abolición del deporte profesional, solo Omar Linares, quizás el mejor jugador de la mayor de las Antillas en los últimos 50 años, había sido autorizado a jugar dos temporadas (de 2002 a 2004) con los Dragones de Chunichi, de la liga japonesa.

El vicepresidente de la IBAF e hijo del ex presidente Fidel Castro, Antonio Castro, ha afirmado que en Cuba se requiere de una “revolución conceptual” de esa disciplina y un cambio de “mentalidad”.
Norge Ruiz

En ese sentido la Serie Nacional ajustó recientemente algunas de sus reglas y el Gobierno estrenó el año pasado una nueva política que aumenta los salarios, además de permitir contratos en el extranjero a los atletas y entrenadores.

“Antonio es un revolucionario, no en el sentido político con el que es entendido ese concepto por el Gobierno”, enfatizó Morejón. “El año pasado se reunió con Céspedes y tal vez en el próximo Clásico Mundial podamos ver con el uniforme de Cuba a todas las estrellas que están en las mayores. De mil jugadores que sean convocados, tal vez uno o dos digan que no. Pienso que eso viene”.

Mientras, jugadores como Gurriel o Despaigne y el prospecto Norge Ruiz, de apenas 20 años de edad, seguirán perdiendo oportunidades.

“Gurriel quizás sea el mejor jugador que trajo Villa Clara, pero ya no es un prospecto. Necesitaría dos o tres años para adaptarse a las mayores. Defensivamente es muy solvente y su brazo es 70 (en la escala del 20 a 80 de los scouts), pero su swing es muy largo, tiene muchos huecos. Despaigne es un bateador de poder, su físico no es el ideal y como jardinero está por debajo del promedio en defensa, velocidad y brazo. Tienen herramientas, pero es lo que está allí. No pueden avanzar más del techo que alcanzaron”, destacó un veedor de la Liga Nacional, que asistió a la Serie del Caribe.

“Ruiz lanza en varios ángulos y tiene un repertorio que incluye splitter, slider y cambio, pero a medida que avanzó el partido (contra Magallanes) su velocidad cayó de 92-93 mph en el primer inning a 87 en el tercero, cuando terminó su actuación. Debe trabajar en su físico”, evaluó un escout de la Liga Americana. “En general vi un equipo con un elevado promedio de edad (32 años) y a lanzadores con poca velocidad en sus envíos”.

Velez reiteró que Cuba desea estar donde se juegue el mejor beisbol para probarse, pero hizo énfasis en que su oficina tuvo que realizar “diversos trámites diplomáticos”, como esperar la aprobación del Departamento de Estado de Estados Unidos ante las leyes del embargo económico que se aplican a la isla para poder asistir a Margarita en calidad de invitado por la Confederación del Caribe. Por lo que Villa Clara no cobró por su participación y no iba a recibir premio alguno si alzaba el título de campeón.

La Serie del Caribe volvió a ser un éxito económico y el nuevo formato de competición, que cuenta con un round robin, semifinales y final, le devolvió el atractivo competitivo que había perdido.


El regreso de Cuba estuvo rodeado de expectativas que no se cumplieron y que esperan ser renovadas el próximo año en Puerto Rico, cuando aspira a volver a medirse con el resto de los campeones del área restituido como miembro pleno de la reunión caribeña. Es tiempo de cambios y el debate sigue abierto en la isla.

Esta nota apareció publicada en el portal Letrasdeportes el 7 de Febrero de 2014

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