domingo, 11 de marzo de 2012

Ciro Barrios encuentra lo que otros dejan pasar

Foto ALEXANDER MENDOZA
Ciro Barrios junto al prospecto Franklin Barreto


El hacedor de peloteros asegura que tiene un don. Pocos scouts independientes pueden ufanarse de las estadísticas que exhibe el turmereño en los años recientes

TURMERO
Ciro Barrios camina con pasos vigorosos hasta colocarse en medio de un grupo de 30 adolescentes uniformados, reunido en el jardín izquierdo del estadio José Pérez Ramos de Turmero.
En 10 minutos termina su breve discurso y enfila su marcha al otro extremo del campo, donde 25 scouts preparan sus cronómetros para la prueba de las 60 yardas, en la que registrarán la velocidad de los chicos.

“¿Quieren ver sólo a los elegibles de 2012 o a los chamos de 2013?”, pregunta Barrios.
En realidad todos desean observar a Franklin Barreto, la nueva figura de la Academia CiroSport, el número uno Latinoamérica para el proceso de firmas de agentes libres internacionales que comienza el 2 de julio, de acuerdo con la opinión de varios expertos. Sólo que su exhibición llegará un poco más tarde en el showcase porque “todos saben cuánto corre”, acota Barrios. 
Comienza un día rutinario para el turmereño, de 43 años de edad, reputado caza talentos y hacedor de beisbolistas.
“Quise crear una academia porque encontré a mucho talento sin espacio para practicar. Había un gran futuro entre 13 y 15 años. Las posibilidades eran infinitas”, recuerda Barrios, que consolidó su idea en 2002. “Comencé en Villa de Cura y luego mudé mi sede a Turmero. Mi primer pelotero fue Alexander Niño, de Los Teques”.
Desde entonces, Barrios ha construido una sólida reputación, con un promedio alrededor de las 15 firmas por año con organizaciones de las grandes ligas. En 2007, el campocorto Gabriel Noriega, uno de sus productos, acordó con los Marineros por 800.000 dólares, el bono más alto del país durante ese proceso de “2 de julio”. Poco más de 12 meses después, en agosto de 2008, el nombre de Barrios dejó de ser conocido sólo en el medio y tomó notoriedad pública con el pacto que alcanzó su pupilo Yorman Rodríguez con los Rojos. El jardinero, de 16 años de edad, se convirtió en profesional por $ 2,5 millones, en ese momento el mayor incentivo para un venezolano en la historia.
“Sin duda, Barrios tiene uno de los programas más exitosos de Latinoamérica”, asegura Marcos Paddy, director de operaciones internacionales de beisbol y asistente especial a la gerencia de los Medias Blancas.
“Ciro prepara muy bien a los muchachos”, secunda Tony Arias director de scouteo de los Rojos en Latinoamérica.
Durante los últimos dos años, las firmas de alto impacto de CiroSport han alcanzado picos importantes. Luego de colocar en el mercado al antesalista Renato Núñez, que en 2010 recibió $ 2,2 millones de los Atléticos, recogió en el proceso de firmas internacionales de 2011 la mejor cosecha de cualquier academia independiente del país.
Barrios representó al receptor Mark Malavé ($ 1,6 millones), reclutado por los Cachorros, y a los outfielders Wilmer Becerra ($ 1,3 millones) y Jesús González ($ 1,2 millones), quienes colocaron su rúbrica en contratos de los Azulejos; además de los lanzadores Luis Tinoco (Azulejos) y Soid Márquez (Rojos), cuyos montos no fueron revelados.
El próximo mes de julio, el shortstop Barreto se perfila para recibir un cheque de siete cifras, pese a las restricciones al gasto que tendrá los equipos de MLB.
“Tengo que dar las gracias a mi grupo de colaboradores y a los scouts de las mayores que vienen a ver los peloteros. Las estadísticas están ahí”, destaca Barrios, que tiene un sistema particular para evaluar al talento y “un ojo clínico”.
“Creo que es un don que me dio Dios”, sonríe. “Me enfoco en buscar la base atlética del niño y la soltura. Si cumplen con esas dos condiciones intento llevarlos a la academia para iniciar su desarrollo. Luego está la consistencia. Si los pones a hacer algún ejercicio 10 veces, lanzar, batear o correr, y logran repetir la misma acción al menos en cuatro o cinco ocasiones, entonces puedo mantenerlos cerca del profesional. Lo difícil a estas edades es la repetición. Si lo hacen, puedo pulirlos”.
Parece fácil cuando Barrios lo explica. Nada más alejado de la realidad. ¿Cómo decirle a un padre que el beisbol puede dejar de ser un hobby para su hijo y convertirse en un trabajo? El discurso ocasiones resultar incómodo. No se trata de diversión. Son negocios y cuando hay dinero en juego los peloteros pueden escuchar palabras duras después de un mal día.
“Debes ser convincente”, asegura el gurú y luego cuenta su anécdota preferida. “Johermyn Chávez era un muchacho medio gordito, tal vez de 5’8 (1,73 metros de estatura). Iba por la avenida Valle Lindo (de Turmero) y lo vi en la Panadería Gran Habitares. Brazos largos, piernas largas. Caminaba con un maletincito. Me acerqué y lo abordé: ‘hijo qué haces’. ‘Juego beisbol’, me contestó. Le pregunté por su representante y me señaló a su mamá. La señora no quería hablar del tema, pero insistí tanto que me llevó a hablar con su esposo. El señor estaba renuente, porque Johermyn apenas tenía 13 años de edad. Al fin, después de una semana de prueba en la academia, lo convencí. Hoy Chávez es miembro del roster de 40 de Seattle”.


Lo más importante
Una vez con el uniforme de CiroSport, el joven debe cumplir con una regla. La única que tiene Barrios.
“Un tipo que no se ensucia en el terreno, termina en una oficina. El que se lanza de cabeza demuestra compromiso. Eso es lo que inspira. No acepto menos. Todos mis muchachos entran y salen corriendo al campo. Cuando veo una actitud diferente los envío de vuelta a sus casas y les explico por qué. Se están preparando para jugar profesional. Si te robas una base, llegas de cabeza. Las jugadas de rutina no se aplauden, las grandes atrapadas sí”.
Hace una pausa para atender el teléfono. “Es Manny Batista (director de scouteo de los Cerveceros en Venezuela)”, se disculpa, entrega su teléfono a un asistente, y continúa.
“Luego tienen que demostrar sus condiciones en el juego. A mí me gusta ver cómo actúan en situaciones de verdad. Porque si tienes habilidades vas a correr, batear y fildear en una práctica. El verdadero talento los exhibes en un partido ¿Cómo aprendes a quitarte un pelotazo en una práctica? Esa es la imagen que vendo del pelotero. Es mi filosofía, a lo mejor estoy equivocado. Otros harán las cosas a su manera. Pero, ¿quién es el mejor?”, vuelve a sonreír, tras su pregunta retórica, y regresa a sus afanes en el terreno.

Un consejo a tiempo

Ciro Barrios soñó en convertirse en pelotero profesional como tantos otros jóvenes del país. A mediados de la década de los 80, su nombre era una fija en las selecciones de Aragua, por su fuerza. Después fue figura en el beisbol amateur de categoría doble A.
“Jugué con Ciro en la Liga Instruccional, hace 25 años. Los dos estábamos con los Osos de Aragua, era un flaco y le daba duro a la pelota”, rememora Rafael Moncada, que llegó a ser profesional con Magallanes y ahora es scout de Toronto.
“Llegué a sacarla por encima de la pizarra del (estadio Rafael) Esteban Kinsler (de Cagua) a mil millas. Pero en aquella época no había plata como ahora. Ganabas más comerciante y decidí dejarlo”, explica Barrios, que recibió un consejo a tiempo. “Enrique Brito me recomendó que me dedicara a ser técnico, que tenía conocimientos para eso”.
Brito, un reputado ex busca talentos de Minnesota y San Luis, tampoco olvida aquel encuentro. “Lo vi en un tryout. Tenía fuerza, pero mi ojo de scout me dijo que iba a sufrir problemas con el peso y fíjate no me equivoqué (risas). Pero tenía buen corazón y madera para seguir en el beisbol del otro lado, del que estaba yo”.
Barrios terminó su formación en la academia de los Cachorros de Chicago, durante los años 90, bajo la égida de Alberto Rondón.
“Les debo a ambos estar aquí”, enfatiza el turmereño.

ElDato
Ciro Barrios abrió sucursales de su academia en Maracay, desde el 3 de enero y en Margarita, a partir del 15 de enero. En ambas tiene alrededor de 35 peloteros y en la isla ya ha logrado firmar a cinco jugadores.
Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 11 de marzo de 2012

3 comentarios:

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  2. Buen día sr Alexander, le escribe Vanessa Tiapa del diario El Carabobeño, quisiera ampliar las vías de comunicación con ud. Mi teléfono es 0242-4099304 edicionesespeciales@el-carabobeno.com

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  3. buenas amigociro me encuentro en maacaibo y necsito ponerme en contacto para unos prospectos mi numero es 04143616924

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