domingo, 31 de agosto de 2008

Promesa de oro


El jardinero central Yorman Rodríguez, el adolescente que recibió el bono más alto de la historia para un venezolano por firmar con un equipo de grandes ligas, quiere volver a colocar en el mapa beisbolístico a Ocumare de la Costa, como una vez lo hizo David Concepción

Poco después de nacer en 1992, Yorman Rodríguez se convirtió en el consentido de su abuelo Froilán Quintín Rodríguez, un gran aficionado al beisbol.
Yorman muy pronto comenzó a mostrar aptitudes para el deporte y el patriarca familiar no dudó en darle un guante y una pelota. Froilán, originario de Ocumare, hoy un municipio autónomo del estado Aragua conocido como Ocumare de la Costa de Oro, era un seguidor de la Gran “Maquinaria Roja” de Cincinnati y en especial de su paisano David Concepción, en la década de los años 70. Así que cuando su nieto comenzó a destacar por encima de todos los chicos de su edad, lo imaginó vestido con el uniforme de Cincinnati, brillando en el terreno que una vez se rindió a los pies del “Rey”, el mejor campocorto de su generación.
“Mi abuelo siempre me nombraba ese equipo y desde que me llevó a jugar beisbol en el estadio David Concepción (en Ocumare) con (club) los Costeños, compartimos ese sueño”, recordó Yorman, de 16 años de edad, que hace dos semanas firmó con los Rojos por un bono de 2,5 millones de dólares, el incentivo más alto que haya recibido venezolano alguno en la historia del beisbol.
“Se lo debe a su abuelo, porque no le gustaba levantarse temprano, para ir a jugar pelota”, lo delató María Osorio, su abuela. “Daba guerra para levantarse. Era un dormilón”.
Yorman pronto tuvo que viajar a Maracay, para medirse en una liga de beisbol menor con mayor nivel. “Teníamos que ir al (estadio) Julio Bracho y los juegos eran a las nueve de la mañana. Por eso teníamos que irnos muy temprano para agarrar el autobús. Todos los sábados mi abuelo me levantaba a las seis y yo quería seguir en la cama. Pero una vez despierto, salía corriendo para alcanzar a mi abuelo en la parada”, se defendió el jardinero central, dotado con las cinco herramientas exigida en el beisbol y de cualidades atléticas únicas, de acuerdo con la opinión de los entendidos.
“Cuando salía uniformado, se contentaba. Era otro al llegar a la parada del bus”, asintió doña María.

Un día decisivo. Fue en el Julio Bracho, en un campamento del que serían escogidas las selecciones municipales del estado, donde lo vio por primera vez Ciro Barrios, un cazatalentos, que prepara a jóvenes promesas en la academia CiroSport, con base en Turmero.
“No podías dejar de observar sus movimientos, con apenas 12 años era muy suelto, se desenvolvía muy bien en el terreno”, explicó Barrios.
El 15 de agosto, cuando se convirtió en elegible para convertirse en profesional, concluyó un largo proceso. Las 30 organizaciones de grandes ligas lo observaron. Los Rangers de Texas lo llevaron a República Dominicana para probarlo juntos a profesionales de primer y segundo año en la liga veraniega de ese país. Yorman pasó la prueba. Pero finalmente los Rojos se llevaron el gran premio. El aragüeño era el jugador de posición de más talento en el mercado internacional de agentes libres.
“Mi abuelo no pudo verlo. Imagino lo feliz que estaría... Los Rojos, el equipo de sus sueños, por eso nos decidimos por Cincinnati”, dijo Yorman.
Froilán Quintín Rodríguez falleció hace cinco meses, a causa de una falla cardiaca, tras una operación de vesícula.
“Al menos supo que estaba bien encaminado. Él lo acompañó cuando Magallanes lo firmó el año pasado. Seguro lo está viendo en este momento”, secundó doña María.
Ahora comienza una nueva etapa en su vida. El 10 de septiembre viajará a la Liga Instruccional en Sarasota (Florida) allí estará por unos 20 días, luego el próximo mes de febrero irá a los entrenamientos de primavera de los Rojos y allí será asignado a su primer equipo de ligas menores.
“Será difícil estar tanto tiempo separado de mi familia, pero sólo será cuestión de distancia, siempre estarán presentes”, aseveró el jardinero, que tiene otros cuatro hermanos, producto de la unión entre Froilán Rodríguez y Carmen Aracelys Vásquez.
Estará protegido por San Sebastián, el patrono de Ocumare, y Don Juan de Las Cuatro Esquinas. “Siempre lleva la cruz de plata que le regalé. Está bendecida por Don Juan”, tercia en la conversación Edwin Colmenares, padrino de Yorman.
En tres o cuatro años le esperan las mayores y más titulares de prensa. “Si Dios quiere”, sonrío Yorman, que no luce muy diferentes a los demás chicos del lugar, con bermudas de bluejean, franela a rayas y zapatos deportivos. Sólo que ahora es una celebridad.
En Constancia II, la zona donde vive, cualquier lugareño lo conoce, como una vez ocurrió con el “Rey”. "A dos cuadras, pasando el estadio David Concepción. Allí está la casa. Ahí lo encuentran”, señaló un paisano, que arreglaba su vieja camioneta Ford.


Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 31 de agosto de 2008

sábado, 16 de agosto de 2008

Pacto entre Rodríguez y Cincinnati cerró en 2,5 millones de dólares


Bono récord por la firma de un venezolano. El jardinero central viajó ayer a República Dominicana, donde será chequeado en la academia de los Rojos

Yorman Rodríguez hizo historia el viernes. El jardinero recibió 2,5 millones de dólares por estampar su firma con los Rojos de Cincinnati, el bono más alto que pelotero venezolano alguno haya recibido y el más importante de la organización en Latinoamérica.
El joven jardinero central se convirtió en elegible para firmar un contrato profesional pasada la medianoche del viernes, cuando cumplió 16 años de edad, y el reporte inicial de la transacción fue estipulado en $2,7 millones, una cifra que también representaba un récord para criollos. Pero el pacto terminó sellándose por $200 mil menos, de acuerdo con José Fuentes, coordinador de scouts de los Rojos en Venezuela.
“Lo importante es que Yorman pertenece a la organización y que su nombre será recordado por mucho tiempo”, aseguró Fuentes.
Rodríguez, originario de Ocumare de la Costa, estado Aragua, fue observado por las 30 organizaciones de las grandes ligas. Cincinnati había perdido la carrera por la firma del lanzador derecho Michael Inoa, de 16 años de edad, el pasado dos de julio, cuando se abrió el periodo internacional de firmas, a manos de los Atléticos de Oakland, equipo que terminó dándole al dominicano un bono sin precedentes para un jugador latino ($4,25 millones). Así que los Rojos no podían darse el lujo de dejar pasar la oportunidad de asegurar a Rodríguez, que también escuchó ofertas de siete cifras de Azulejos de Toronto y Rangers de Texas.
“La firma es un gran éxito para los Rojos”, enfatizó Tony Arias director de scouts en Latinoamérica de los Cincinnati. “En los últimos dos años nuestra política para seleccionar talentos en la región ha sido mucho más agresiva y queremos formar parte del empuje que está teniendo Venezuela. Ahora mismo no escatimamos en recursos para conseguir a los peloteros disponibles donde quiera que se encuentren. Yorman era el jugador de posición con mejores aptitudes en el mercado internacional de agentes libres”.
“Confiamos en el programa que han estado desarrollando los Rojos en su sistema de granjas y la posibilidad que tiene Yorman de llegar a las mayores en unos tres años”, agregó Ciro Barrios, que se encargó de preparar al prospecto durante los últimos cuatro años, en la academia CiroSport de Turmero.

Todas las herramientas. Rodríguez, de 1,90 metros de estatura y 82 kilogramos de peso, está dotado de las cinco herramientas y puede hacer “cualquier cosa” en un terreno de juego, de acuerdo con el reporte de Cincinnati.
“Es un chico especial”, aseveró Arias. “En la escala del 20 al 80 (que utilizan los scouts para medir las habilidades de los peloteros), tiene 80 en velocidad, una calificación reservada para jugadores de élite, mientras que el resto (contacto, poder, brazo y defensa) podríamos ubicarlo en 60, con posibilidad de mejorar. Sus habilidades atléticas son tales que podría jugar en cualquier posición, pero ahora mismo lo vemos como un centerfield".
Rodríguez viajó ayer a República Dominicana para ser chequeado en la academia de los Rojos y el 10 de septiembre se reportará a la Liga Instruccional de la organización en Sarasota (Florida).
“Luego lo veremos en los entrenamientos de primavera del próximo año y allí decidiremos su asignación de ligas menores”, anunció Arias.

Mi sueño es emular a David Concepción”
Froilán Quintín Rodríguez, abuelo de Yorman Rodríguez, fue un gran aficionado de la Gran Maquinaria Roja y en especial de su paisano David Concepción, en la década de los años 70. Así que cuando su hijo Froilán Rodríguez y Carmen Aracelys Vásquez concibieron a Yorman, el gran anhelo del patriarca fue llegar a ver uniformado a su nieto con los Rojos de Cincinnati. “Mi abuelo siempre habló de eso y desde que me llevó a jugar beisbol en el estadio ‘David Concepción’ en Ocumare de la Costa, comencé a trabajar para cumplir su sueño. Lamentablemente falleció y no pudo ver mi firma, pero por él y mi familia estoy aquí hoy”, comentó Rodríguez, vía telefónica, minutos antes de tomar un avión con rumbo a República Dominicana, tras recibir el bono más jugoso en la historia para un venezolano.
“Desde hace tres años estamos siguiendo a Yorman”, confesó Tony Arias. “Para nosotros es un gran orgullo firmar un chico de Ocumare de la Costa, donde nació David Concepción. Esperamos poder fundar las bases de una nueva Maquinaria Roja con este muchacho”.
“Una vez fuimos a ver a David al estadio. Daba una clínica. Todos los que jugábamos pelota fue a verlo. En Ocumare lo admiramos y mi sueño es ser como él. Voy a trabajar duro para lograrlo en poco tiempo”, enfatizó Rodríguez.
Concepción fue el mejor campocorto de su generación y un icono en Cincinnati. Su número 13 fue retirado por los Rojos en el Great American Ballpark el 25 de agosto de 2007.

Esta nota, con algunas modificaciones para este blog, apareció publicada en el diario El Nacional el 16 de agosto de 2008

sábado, 12 de julio de 2008

“Disfrutaré del partido en el Yankee Stadium”


Jesús Montero feliz de estar en el Juego de Futuras Estrellas. El cotizado receptor será el único representante de los Yanquis en el desafío que se disputará en Nueva York

La alegría de Jesús Montero podía percibirse a través del hilo telefónico, apenas comenzó a hablar sobre su participación en el Juego de Estrellas, al que fue convocado para formar parte del equipo Resto del Mundo, que mañana domingo enfrentará a la selección de Estados Unidos en el histórico Yankee Stadium.
“Nunca imaginé que estaría allí. Será algo inolvidable y pienso disfrutarlo al máximo”, comentó el receptor desde Charleston, donde juega para la sucursal clase A media de los Yanquis de Nueva York. “Hasta ahora todo ha pasado muy rápido. Es mi segundo año como profesional y me encuentro en esta posición”.
“Cuando me enteré de la noticia no lo podía creer”, recordó el joven carabobeño que el próximo mes de noviembre cumplirá 19 años de edad. “El manager (Torre Tyson) convocó al equipo a una reunión y pensaba que nos iba a regañar por algo. Entonces hizo el anuncio. Todos mis compañeros me felicitaron”.
Foto Charleston Riverdogs
La sede de los RiverDogs, el equipo de Montero, es el Joseph P. Riley Jr. Park, conocido como “The Joe”, con capacidad sólo para 6.000 personas.
El Yankee Stadium tiene 57.545 asientos. Un escenario imponente y tal vez intimidante para un joven como Montero. “Nunca he estado frente a tanto público. En los entrenamientos de primavera participé en un encuentro en el Legends Field (que puede albergar a 11.000 aficionados), pero nunca con tanta gente. No imagino que sentiré, pero seguro que mi papá (Jesús Montero) va a llorar. Su sueño era ver un partido en Nueva York y se cumplió, justo antes que demolieran el estadio. Y yo voy a estar allí. Es una gran alegría”, recalcó.

Millonario en talento. Montero está comenzando cumplir con las expectativas que generó hace dos años, cuando los neoyorquinos le dieron un bono de 1,6 millones de dólares sólo por firmarlo. Para ese momento el segundo incentivo más alto que otorgaba una organización de grandes ligas a un venezolano.
En 2007 debutó en la Liga de la Costa del Golfo, un circuito para novatos, y en 33 encuentros ligó para .280, con 3 jonrones y 19 remolcadas. Este año aparece entre los mejores bateadores de la Liga del Sur del Atlántico y encabeza a los RiverDogs en todas las categorías ofensivas, incluyendo promedio (.301), hits (101), dobles (23), jonrones (9), empujadas (52), porcentaje de embasado (.352) y slugging (.449).
“Todos los días salgo a dar lo mejor de mí, para seguir aprendiendo y mejorando”, recalcó para explicar la clave de su éxito. “Por eso espero que en el futuro tenga muchos más juegos en el Yankee Stadium”.
Los Yanquis también. Ahora mismo, Montero aparece como el principal prospecto de la receptoría y el sexto en toda la organización.
En un par de años más podría hacer su debut en las grandes ligas si sigue progresando como lo ha hecho hasta ahora.
Jorge Posada firmó un contrato durante el receso de temporada por cuatro años, pero por primera vez en su carrera fue colocado en lista de lesionados a causa de una dolencia en el hombro y tal vez al final de la zafra requiera una intervención quirúrgica. Con esa incertidumbre en la receptoría, Montero es visto como un seguro de vida en el mediano plazo.
Al menos está siendo preparado para eso. Todo dependerá de la velocidad de su desarrollo y la madurez que muestre durante el proceso.
“Lo importante para mí es seguir tomando turnos y adaptarme. Nunca antes había jugado tantos encuentros (86 hasta el jueves) y creo que me ha afectado un poco. Asimilar esa carga, es parte del trabajo que estoy haciendo”, resaltó.
Para evitar el exceso de cansancio, el plan de los Yanquis este año fue alternarlo detrás del plato durante toda la campaña con Austin Romine, otro prospecto de la posición, de grandes habilidades defensivas.
“Al principio estuvo lesionado y por eso tengo muchos más turnos que él, pero últimamente nos hemos repartido el trabajo y eso me ha ayudado”, indicó.
Como todo jugador joven, la consistencia llegará con el tiempo y la fortaleza para afrontar los rigores de ser receptor, pero el venezolano ha podido superar baches en su ofensiva que lo llevaron a caer por debajo de la línea de .300 y a mejorar con la mascota.
“Tuve que hacer ajustes en el plato, el pie izquierdo lo estaba dejando muy adelante cuando iniciaba el swing y lo he estado corrigiendo. También pienso que los lanzadores comienzan a conocerme y ahora me están lanzando pegado. Las rectas adentro me hacen mucho daño y los envíos quebrados. Pero la ofensiva siempre ha sido más fácil para mí. Me estoy concentrando más en mi defensa. El receptor debe controlar todo el juego, ordenar a los jardineros, hacer asistencias, lanzar a las bases y, lo más importante, guiar a los lanzadores. Hasta ahora estoy muy contento con mi trabajo”, puntualizó Montero, que apenas ha cometido tres errores en la temporada.
El careta además ha retirado a 18 de los 77 (23%) contrarios que han intentado robar una almohadilla. Números muy superiores a los que dejó en 2007, cuando apenas capturó a 3 de 32 (9%). A esto hay que agregar que el Charleston encabeza la liga en efectividad (3.02) y blanqueos (10), algo que al menos en parte es producto de su desempeño.
“Mi comunicación ha sido muy buena con los lanzadores y el manager siempre ha dejado que maneje los partidos. Es la forma como me gusta hacerlo. Pocas veces pide las señas desde el dugout y eso cada vez más me ayuda a ganar confianza al momento de llamar el juego. Para eso estoy aquí, para mejorar. Y si Dios quiere estaré en poco tiempo en las grandes ligas”.
Las probabilidades lo favorecen. Hasta 2007, el 73% (33 de 45) de los venezolanos convocados al Juego de Estrellas Futuras llegó a las mayores.

En la portada de Baseball America
La gran temporada de Jesús Montero explica por qué será el único representante de los Yanquis en el Juego de Estrellas Futuras y por qué el prestigioso semanario Baseball America lo escogió para ilustrar la portada de su segunda edición de julio, que el lunes saldrá a la venta en EE UU. “Agradezco mucho la atención que estoy recibiendo porque eso significa que mi trabajo en el terreno se está viendo”, comentó el receptor. Es la segunda vez que Montero aparece en un trabajo del semanario, pero la primera en la que recibe un despliegue tan importante.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 12 de julio de 2008

jueves, 3 de julio de 2008

Dos que valen oro

Adys Portillo y Luis Domoromo abrieron con éxito el mercado de agentes libres, con récords en bonos por sus firmas

El zuliano Adys Portillo se convirtió ayer en la noticia más importante de la apertura del mercado internacional de agentes libres para las grandes ligas en el país, tras lograr una firma histórica con los Padres de San Diego.
Portillo, considerado el segundo mejor prospecto de pitcheo en Latinoamérica, pactó por 2 millones de dólares, el bono más alto que una organización de las mayores le ha otorgado a pelotero criollo alguno, superando el incentivo de $1,8 millones que recibió Miguel Cabrera, de los Marlins de Florida, el 2 de julio de 1999.
El inédito acontecimiento se completó con la no menos importante firma del jardinero del estado Portuguesa Luis Domoromo, quien se hizo de $1,25 millones también pagados por los religiosos.
El contrato de Portillo comenzó a fraguarse desde hace casi un mes, pero la cifra con la que se cerró el trato tomó por sorpresa al adolescente de 16 años, originario de los Puertos de Altagracia, una pequeña población de la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia.
“Es un gran orgullo”, aseguró el derecho. “Realmente no me esperaba que fuera el bono más alto para un venezolano. Le doy gracias a Dios, a mi familia por tantos sacrificios, a mi agente y a los Padres”.
El acuerdo es, hasta ahora, el segundo bono más rico en la historia para un lanzador de la región, sólo superado por el dominicano Michael Inoa, que ayer recibió $4,25 millones de los Atléticos de Oakland. Antes de 2008, el diestro quisqueyano Ricardo Arambolés era el único pitcher que se ubicaba entre los 10 bonos más altos para latinos, con $1,52 millones por los Yanquis en 1998; y apenas tres peloteros de posición –sin incluir a los cubanos– habían recibido cheques por 2 millones de dólares o más, todos provenientes de República Dominicana.
Portillo podría hacer su debut en las mayores en unos tres años. “Por eso nos decidimos por San Diego, la organización que mejores condiciones nos ofrecía para desarrollar su talento y llevarlo a la gran carpa", comentó Adys Portillo padre. “No se trataba sólo de dinero, sino de todo el paquete.
Los Yanquis nos ofrecieron 600 mil dólares más, pero no era el perfil de equipo que estábamos buscando”.
Además de los Yanquis, entraron en la puja Filis, Rangers, Marineros y Cardenales.
“No le das esa cantidad de dinero a un chico para tenerlo en ligas menores por mucho tiempo”, agregó el representante del zuliano, Pete Kieffer. “Tiene una mezcla de gran talento con una excelente actitud para aprender y mentalmente posee una gran fortaleza. Esa combinación siempre lleva al mismo destino: las mayores”, resaltó el estadounidense, que descubrió a Portillo en 2006, en una práctica con las Águilas del Zulia, club del que es reserva en la liga venezolana.
Portillo, que mide 1,94 metros de estatura, es producto de las Pequeñas Ligas.
“Es un futuro abridor de grandes ligas, que se moverá rápido en el sistema de granjas. Un gran competidor, proyecta como número dos en una rotación, con posibilidad de ser número uno”, destacó Yfraín Linares, supervisor de scouts de San Diego en Venezuela. “Posee un movimiento fluido del brazo y un gran repertorio. Coloca sus envíos alrededor del plato, con muy buen comando. Su recta es explosiva, de 90-94 millas por hora, que combina con una curva rápida (70-74 mph) que se mueve y un cambio, que puede poner en la zona baja, de 80-82 mph”.

Jardinero talentoso. Domoromo, originario del pueblo La Misión, cerca de Turén, batea y lanza a la zurda.
“Hace dos años, con apenas 14 años ya era atlético, de ágiles movimientos y un gran brazo en los jardines”, recordó su representante Carlos Olivo.
“Posee gran habilidad para jugar en el jardín central, con brazos y piernas largas, buena velocidad (6,8 segundos en las 60 yardas) y capacidad para conectar líneas por los callejones. Todo depende de cómo se desarrolle, pero podría soltar entre 20 y 25 jonrones en las mayores, con promedio de .270 a .290 y más de 80 remolcadas”, proyectó Linares.
Las contrataciones fueron realizadas por Félix Feliz, coordinador de scouts en Latinoamérica de San Diego.
Portillo y Domoromo serán presentados oficialmente por San Diego a finales de mes en el Petco Park, hogar de los Padres.

Otros nombres interesantes
Nunca un 2 de julio había sido tan exitoso para el mercado venezolano. Portillo y Domoromo apenas son la punta del iceberg, pues el jardinero Ramón Flores y el receptor Jackson Valera, recibieron bonos de $800 mil y $700 mil, respectivamente, de los Yanquis. Jericó Blanco, otro patrullero, fue premiado con $260 mil, la cantidad más alta que entregan los Reales en Venezuela. Entretanto, el outfielder José Sayeth recibió el bono más sustancioso de los Atléticos para un criollo, superior a $100 mil. 

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 3 de julio de 2008

martes, 17 de junio de 2008

Gema criolla


El prospecto Yorman Rodríguez será una de las grandes atracciones del mercado internacional de agentes libres

El próximo 2 de julio será reseñado como histórico para Latinoamérica. A partir de esa fecha son elegibles para ser firmados por equipos de las mayores los prospectos internacionales, que cumplan 16 años de edad antes del mes de septiembre, y el talento disponible romperá records en bonos de siete cifras, especialmente en Venezuela y República Dominicana.
“Se estima que este año al menos tres peloteros recibirán premios por su firma sobre los dos millones”, asegura el boricua Carlos Ríos, director de scouts de los Yanquis de Nueva York. “Si revisamos los registros, apenas los dominicanos Joel Guzmán ($2.25 millones, Dodgers, 2001) y Ángel Villalona ($2.1 millones, Gigantes, 2007) estaban por encima de ese monto. Eso es un indicador de lo que está sucediendo en nuestros países”.
El jardinero Yorman Rodríguez, la nueva sensación de los venezolanos, podría formar parte de ese selecto grupo.
“Posee las cinco herramientas”, afirma el quisqueyano Manny Batista, coordinador de operaciones en la región de los Rangers de Texas. “Es el pelotero de posición de más talento que he visto y que estará disponible para el 2 de julio. Ha interesado a las 30 organizaciones de las grandes ligas y nosotros no somos la excepción. Algo que habla muy bien del potencial de este chico”.
Rodríguez, un bateador derecho nativo de Ocumare de la Costa (Aragua), posee todas las habilidades físicas necesarias para ser exitoso al más alto nivel. Puede golpear para promedio y poder, tiene un gran instinto como jardinero, su defensiva es sólida, posee un brazo por encima del promedio y mueve bien las piernas.
“Tiene la habilidad para jugar en el jardín central y marca 6,4 segundos en las 60 yardas, algo notable”, continúa Batista.
“En el futuro tendrá mucha oportunidad de jugar en esa posición. Quizás sea un bateador que va usar los callejones, un bateador de líneas con tendencia a dar jonrones”.
Si su rúbrica es tasada en más de dos millones de dólares, dejaría atrás el récord para venezolanos que estableció Miguel Cabrera en 1999, cuando los Marlins de Florida le dieron $1.8 millones.
En 2006, los Yanquis pagaron por el receptor criollo Jesús Montero $2.0 millones, pero luego ajustaron el total a $1.6 millones por razones impositivas, de acuerdo con su agente Félix Olivo.

Llamó la atención en Maracay. Rodríguez fue descubierto por el cazador de talentos Ciro Barrios hace tres años, en un campamento de unos 120 niños realizado en Maracay.
“Fue el único que seleccioné, aunque decían que no tenía talento. Ni siquiera había cumplido los 13 años. A esa edad tenía mucha soltura”, recuerda Barrios, director de la academia CiroSport. “Ahora mide un metro noventa y es atlético. No puedes dejar de verlo cuando está en el terreno. Tiene mucho instinto, sus movimientos son naturales”.
Barrios elude el tema del bono por la firma de su pupilo, pero no oculta sus expectativas.
“Se ha dicho que podría romper el récord para venezolanos”.
“Va a estar por encima del millón seguro”, asegura un agente de peloteros que prefirió mantener su nombre en el anonimato.
Apenas otros seis venezolanos recibieron en su momento cheques de un millón de dólares o más por su firma (Balbino Fuenmayor, Montero, Cabrera, Jackson Melián, José Salas y Guillermo Quiroz).
Seattle es la organización que está más cerca de asegurarse los derechos del aragüeño, aunque Rangers, Cardenales y Rojos también entraron en la puja.
“Todo dependerá de cuán lejos quieras ir por la firma de un pelotero”, advierte Batista sobre el tema. “Lo importante es que 2008 será un gran año para el pelotero latino. No solamente por el metálico, sino por talentos como Yorman”.
Rodríguez sólo desea que le den “la oportunidad de jugar”.
“Quiero llegar a ser como (David) Concepción, que es de Ocumare como yo. Lo hago por mi familia, por su apoyo”, dice Rodríguez, mientras se toma un descanso en medio de una de sus sesiones de entrenamiento en el estadio José Pérez Ramos de Turmero. “Sólo quiero seguir preparándome para poder ser un grandeliga”.


El Dato
El derecho Adis Postillo, de la Costa Oriental del Lago, y el jardinero Luis Domoromo, de Turén, también recibirán bonos millonarios el próximo 2 de julio. Los Padres de San Diego han mostrado interés en ambos.

Esta nota apareció publicada en el diario El Nacional el 17 de junio de 2008

miércoles, 5 de julio de 2006

"Montero tiene un talento muy especial"

Félix Olivo, el agente del prospecto carabobeño, relata la historia de cómo fue reclutado por los Yanquis 

Hace tres años, Jesús Montero, el adolescente de Guacara a quien los Yanquis de Nueva York le dieron una bonificación de 2 millones de dólares por su firma, era un “gordito”. Pero su nivel estaba muy por encima de los chicos de su misma edad. Tanto que llamó la atención del agente Félix Olivo y de su grupo de colaboradores.
“Trabajo con el conocido técnico Mauro Zerpa (“El Chino”), que conoce a la familia Montero desde hace varios años”, dijo Olivo, que es presidente de la firma OL Baseball Group. “Cuando me habló de Jesús (en 2003) y lo vi jugando en la Li-menor Valencia, me llamó poderosamente la atención su estatura, aunque que tenía un importante sobrepeso. Así que preferí esperar observarlo con calma y esperar hasta dónde podía llegar. Pero con una gran determinación, alcanzó su peso idóneo y eso nos motivó a iniciar todo este proceso, que comenzó cuando tenía 13 años y concluyó este domingo con su contratación para los Yanquis”.
Zerpa terminó de convencerse del potencial de Montero -conocido con el apodo de “Burul”- durante un nacional realizado en el 2002, que tuvo como sede el estadio Alejandro Sevilla de La Isabelica. “Me enfoqué en Montero, a pesar de su contextura, porque tenía un bate especial. Había que trabajarlo, pero el talento estaba allí”, rememoró el veterano entrenador.
Ya convencido, casi un año después, Olivo aceptó llevarlo a su academia en San Joaquín, para comenzar a pulir aquel diamante en bruto. “Hicimos un estudio de su contextura y buscamos la posición a la que se amoldaba más”, explicó el ejecutivo. “Tratamos de experimentar en tercera base, pero era algo torpe y lento en ese lado del cuadro. Luego nos dimos cuenta que en la receptoría podía funcionar, pues su brazo estaba muy por encima del promedio. Empezamos a trabajar allí. Al principio era un poco rígido, no tenía mucha flexibilidad, pero se fue poniendo a tono y se adaptó a las exigencias de la posición”.
Las jornadas fueron bastante arduas para Montero. De cuatro a cinco horas diarias, Zerpa pulía sus fundamentos beisbolísticos. Luego el entrenador de atletismo Ismael Ochoa y el profesor Rafael Álvarez, preparador físico de los Navegantes del Magallanes y trainer personal de Bob Abreu, se enfocaban en moldear su cuerpo. A la vuelta de dos años, Jesús dio un vuelco radical, su aspecto cambió y allí comenzó a ser una suerte de secreto a voces entre los entendidos.
Durante el proceso de preparación, Olivo había invertido la mayor parte de su tiempo en gestionar las firmas del derecho merideño Miguel Márquez, a quien los Marineros de Seattle le dieron un bono de $525.000 en 2004, y de otro lanzador, el diestro bolivarense Deolis Guerra, reclutado por los Mets de Nueva York con un incentivo de $730.000. En su momento, fueron las bonificaciones más altas del mercado internacional de agentes libres en el país.
“Una vez concluidos esos acuerdos, me dije que era el momento de comenzar a mostrar a Jesús, sin que las organizaciones de las mayores tuvieran otras distracciones”, reveló Olivo.
El apellido Montero comenzó a sonar. Varios equipos de grandes ligas iniciaron el asedio.
Polémica en la LVBP
Montero debía ser expuesto en una vitrina adecuada para que pudiera exhibir su potencial ante los ojos de los scouts. Olivo pensó en el Programa de Desarrollo de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, pues en ese momento el joven prodigio tenía un acuerdo de trabajo con de los Leones del Caracas.
“En 2004, cuando Jesús tenía 14 años, visité a la directiva del Magallanes para ofrecerlo, pues mi intensión siempre ha sido llevar estos talentos de Carabobo a los Navegantes. Pero no gustó por su físico y tampoco se tomaron la molestia de hacerle un seguimiento y darle una oportunidad. Así que tuvimos una reunión con la gente de Caracas, con quienes teníamos muy buenas relaciones desde 2002, cuando logramos llegar un acuerdo para Miguel Márquez. Abrimos esa puerta con los Leones y ellos vieron a Jesús como un potencial jugador profesional y nos ayudaron enviándolo a la liga paralela”.
Montero respondió con un sólido .377 (69-26) de promedio, con siete dobles, dos jonrones y 10 remolcadas, en 22 encuentros, 18 de ellos como titular, con el conjunto Leones de la División Valencia.
“Tomó el ritmo de la liga casi de inmediato. Adquirió mucha más confianza detrás del plato y se familiarizó con los pitcheos que debía llamar, mientras demostraba que podía batear en un nivel como ese, con jugadores de dos y tres años en el profesional, cinco o seis años mayores. Así llegamos hasta el punto en que nos encontramos ahora”.
Montero logró hilvanar una cadena de 17 encuentros con al menos un imparable y en el estadio de San Joaquín, uno de sus cuadrangulares recorrió más de 400 pies, por el jardín central.
En noviembre pasó al Magallanes, luego que Caracas no lo protegiera en la lista de 75 peloteros que cada equipo debe presentar ante la LVBP, so pena de perder a manos de cualquier otro club a quienes no estén en ese roster ampliado.
“Roberto Ferrari -miembro del tren directivo naviero- lo vio en un tryout que realizamos para los Yanquis en el estadio José Bernardo Pérez”, relató Olivo. “Esa tarde sacó dos pelotas del estadio, ante lanzadores profesionales. Una pasó por encima de la pizarra electrónica que está entre el jardín central y el izquierdo, y la otra viajó por encima de la barra Pepsi”.
Montero estaba disponible para ser reclamado por cualquier otro conjunto del circuito. Magallanes fue el afortunado. Tan sólo debió pagar una indemnización al Caracas de tres millones de bolívares, de acuerdo a lo estipulado por la LVBP.
“No pensábamos que Montero fuera elegible para protegerlo”, aseguró Ariel Prat, presidente de los melenudos. “Apenas tenía 15 años y Caracas sólo existía un convenio de trabajo. No podíamos firmarlo a esa edad. Pero la liga avaló la acción de Magallanes y aunque no estamos de acuerdo debemos aceptar la decisión”.
Montero terminó el Programa de Desarrollo con dos hits en 10 turnos con la novena Magallanes.
“¿Quieren verlo? Súmense a la fila”
Las peticiones para ver al prospecto comenzaron, literalmente, a llover. Entre noviembre de 2005 hasta principios de junio pasado, los compromisos no pararon.
“Presenté a Jesús como un chico con un talento especial, que podía ser atractivo para cualquier organización. Durante su actuación en la paralela, varios scouts de las diferentes organizaciones que hacen vida en Venezuela, se interesaron. En ese momento planeamos llevarlo a los entrenamientos de primavera”.
La gira se desarrollo entre febrero y marzo. La primera parada fue en Winter Haven, en el complejo de los Indios de Cleveland, donde vio el gerente general del equipo, Mark Shaipro. Luego siguió a Tampa, sede del complejo de los Yanquis. Más tarde Port St. Lucie, búnker de los Mets, donde Montero bateó en una práctica junto a Carlos Beltrán, Julio Franco y Endy Chávez. Por último, Fort Myers, localidad en la que entrenan los Medias Rojas. Allí Trot Nixon, David Ortiz, Alex González compartieron su turno de práctica con el joven, bajo la atenta mirada del ejecutivo Theo Epstein.
En abril, Montero debió visitar varias ciudades del este y oeste de EE.UU. Dos meses más tarde, los Yanquis ya habían ganado la puja por el nuevo fenómeno venezolano de 16 años.

Esta nota apareció publicada en el diario Notitarde el 4 de julio de 2006

lunes, 3 de julio de 2006

Jesús Montero emprende una millonaria aventura


Los yanquis de Nueva York firmaron al receptor carabobeño por un bono histórico para un pelotero venezolano
  
El venezolano Jesús Montero se convirtió ayer en el suceso más importante de la apertura del mercado internacional de agentes libres, tras lograr una firma histórica con los Yanquis de Nueva York.
Montero, considerado el prospecto número uno de Latinoamérica, firmó por 2 millones de dólares, el bono más alto que una organización de Grandes Ligas le ha otorgado a un pelotero criollo, superando el incentivo de $1,8 millones que recibió Miguel Cabrera, de los Marlins de Florida, el dos de julio de 1999.
El contrato tomó por sorpresa al adolescente de 16 años, originario de Guacara. “Es increíble que sea el bono más alto para un venezolano. Es un gran reto. Esta es una organización con mucha historia, es un equipo de retos. Eso fue lo que me motivó a firmar”, dijo Montero.
El incentivo más jugoso que los Yanquis habían entregado a un venezolano era de $1,6 millones y lo ostentaba el jardinero Jackson Melián, desde 1996.
Lin Garret (izquierda) Jesús Montero y Héctor Rincones
La contratación fue realizada por Lin Garrett, vicepresidente internacional de búsqueda de talentos de los Yanquis, y el boricua Carlos Ríos, coordinador de scouts para América Latina, quienes estuvieron acompañados por los cazatalentos Ricardo Finol, Héctor Rincones y Darwin Bracho, representantes de los neoyorquinos en el país.
“En nombre del dueño del equipo, George Steinbrenner, y toda la organización, estamos realmente complacidos de tener con nosotros a Jesús, uno de esos raros talentos que pocas veces se consiguen”, dijo Garrett, durante la rueda de prensa que se llevó a cabo en un conocido restaurante del municipio San Diego.
Montero, un receptor que lanza y batea a la derecha, despertó el interés de varios equipos de las mayores desde que tenía 14 años y, según los expertos, es comparable con Mike Piazza, el catcher con más cuadrangulares en la historia de las mayores.
“Jesús es un tipo muy similar a Piazza, que puede sacar 30 o 40 jonrones y batear para promedio, algo que lo llevó a establecerse en las mayores, pese a no ser un docto de la receptoría”, señaló Ríos, quien ha seguido muy cerca el desarrollo de Montero. ´”Entendemos que Jesús tiene el mismo poder, pero puede llegar a ser mucho mejor a la defensiva. Sin duda alguna, tiene la flexibilidad y la capacidad para aprender. Su valor en el mercado es enorme, por lo escaso de jugadores con sus características”.
Montero, quien no tiene relación familiar con el también receptor, y prospecto de los Cascabeles de Arizona, Miguel Montero, a pesar de la coincidencia de apellidos, visitó el complejo de los Yanquis en Tampa, a mediados de marzo y demostró que a su corta edad puede ser el pelotero que esperan los Yanquis.
“Aprendió mucho durante esos días. Tiene un gran potencial. Jugó con los principales prospectos de los Yanquis, peloteros firmados hace dos o tres años y estuvo a la altura”, agregó Ríos. “Posee las tres herramientas primordiales de un catcher, que son recibir, lanzar a las bases y batear. Pero también tiene la cuarta y la quinta para un jugador, que son poder y average. Ahora mismo podríamos decir que tiene cuatro, pero puede llegar a estar por encima del promedio en todas. Esa fue la ventaja que vimos al firmarlo. Mucha gente lo visualizaba como primera base, pero nosotros tenemos la certeza de que será un receptor. Su bate lo va a llevar a las grandes ligas. Su fuerza está presente y creo que tiene la capacidad para aprender esa posición y a Jesús le gusta estar detrás del plato”.
“Posee una gran habilidad para batear con fuerza hacia la banda contraria”, agregó Félix Olivo, agente de la firma West Coast Sports Management, que representa al prospecto. “Todavía debe trabajar con la rapidez de sus piernas para equipararlas con la velocidad de su brazo y así tener una mecánica perfecta. Luego el tiempo le dará la madurez necesaria para llamar el juego, comunicarse con los pitchers. Todavía es un poco tosco, pero tiene una gran capacidad de aprendizaje”.
La organización quiere que sus mejores instructores trabajen con Montero. El miércoles viajará a Tampa, donde se someterá a un examen físico exhaustivo. Allí también recibirá clases intensivas de inglés durante un mes. “Debe dominar el idioma. Su posición requiere de mucha comunicación con los lanzadores”, dijo Ríos.
Luego irá a la academia de los Yanquis en República Dominicana. El 1° de agosto será presentado en Yankee Stadium, durante el inicio de una serie entre Nueva York y los Azulejos de Toronto. “Allí tendrá la oportunidad de ser presentado formalmente a los medios de la ciudad y al alto mando de los Yanquis, incluido Brian Cashman y George Steinbrenner”, reveló Olivo.
Un cambio radical en la vida del adolescente, que hace apenas tres años era un chico rollizo, que jugaba pelota en la Liga de La Isabelica. “Llevo el beisbol en la sangre. Me gusta trabajar. Hacer lo correcto. No creo que tenga problemas con eso (la exposición a los medios). Pienso que puedo manejar la situación”, enfatizó Montero, con una sonrisa que resaltó sus rasgos todavía infantiles, pero con el aplomo que caracteriza al perfil de los jugadores de los Yanquis.
Tampoco el dinero será un problema. “Aún no nos hemos sentado hablar de eso mi familia y yo, pero llegará el momento. Lo vamos a invertir, para asegurar nuestro futuro”, sonrió de nuevo.
¿Y cómo reaccionarán sus amigos? “Algunos de los más cercanos me dicen que siga adelante, que esperan verme en las grandes ligas. Otros se llevarán una sorpresa cuando vean todo esto en la prensa”.
Montero regresará a Venezuela en septiembre y en octubre volverá a EE.UU. para reportarse a la Liga Instruccional de Florida. Luego deberá esperar hasta 2007, cuando sea asignado al sistema de ligas menores de los Yanquis.
“Desde pequeño le inculcamos la responsabilidad de llegar temprano a los juegos, todos los fines de semana. Empezó a jugar a los cuatro años, en la categoría semillita”, recordó Carmen Cristina de Montero, madre de Jesús. “A los 13 años todo cambió, las cosas comenzaron en serio. Asistía a los tryouts. Tenía que esperarlo entre tres y cuatro horas. Debía que ingeniármelas para hacer el almuerzo”.
“Ella fue muy importante durante todo el proceso de su firma”, intervino el orgulloso padre, Jesús Rafael Montero, quien es dueño de un taller mecánico. “Lo pusimos a jugar beisbol para que me dejara trabajar. Era algo inquieto. Y fíjate. A los que nos gusta el beisbol siempre tenemos el sueño de ver un hijo jugar en el profesional. Imagínate todo esto. Ahora estamos más cerca de conocer Yankee Stadium”.
Lin Garret, Jesús Montero y Félix Olivo FOTOS RAÚL GALINDO GALIÁN
Para el señor Montero, todavía ajeno a las exigencias de la fama que desde ahora deberá encarar su familia, Jesús seguirá siendo “Burul”, el sobrenombre que le heredó desde que era un bebé y por el que es conocido en los parques de beisbol menor carabobeños.

Con Magallanes
Jesús Montero es reserva de los Navegantes del Magallanes, equipo que se hizo de sus derechos en noviembre pasado. Un sueño hecho realidad para el chico, quien se describe como acérrimo magallanero.
“Me gustaría jugar con ellos la próxima temporada”, dijo Montero, quien ayer también estuvo acompañado por Jorge Latouche, presidente de los navieros, y Maximiliano Branger, miembro de la Junta Administradora.
Sin embargo, Montero no podrá hacerlo al menos hasta el 2008. “Nos gustaría que en los próximos dos años esté cerca de nosotros. Todavía tiene mucho que aprender. De cualquier forma sería importante para él jugar en un equipo como Magallanes, con el que tenemos muy buenas relaciones”, dijo Ríos.


*Un año después los Yanquis ajustaron el bono de Montero a $1,65 millones. 


Esta nota apareció publicada en el diario Notitarde el 3 de julio de 2006